El veterano lanzador venezolano Carlos Carrasco, atraviesa un momento determinante en los campos de entrenamiento de la MLB. A sus 38 años y con 14 temporadas de servicio acumuladas, el derecho intenta capitalizar la falta de profundidad en el cuerpo de abridores de los Bravos de Atlanta para asegurar un puesto en el roster del día inaugural de 2026.
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Las alarmas se encienden tras la derrota ante los Mellizos
En su más reciente salida de pretemporada frente a los Mellizos de Minnesota, Carrasco mostró destellos de control pero también una vulnerabilidad preocupante ante el poder rival. El venezolano trabajó durante dos entradas y dos tercios en las que permitió dos cuadrangulares. A pesar de los daños recibidos, un factor positivo fue su capacidad para evitar otorgar boletos, manteniendo una zona de strike agresiva.
Un análisis reciente refleja una estadística inquietante: un promedio de embasado en contra (OBA) de .389. Esta cifra sugiere que los bateadores rivales están descifrando sus envíos con relativa facilidad en esta etapa de la primavera. Tras su salida, el relevo de Atlanta tampoco pudo contener la ofensiva de Minnesota, que castigó a lanzadores como Hayden Harris y al agente libre no drafteado Trent Buchanan.
Experiencia y veteranía en una rotación necesitada
A pesar de los números fríos, la situación contractual y la experiencia de Carrasco juegan a su favor. Con más de 14 años en las Grandes Ligas, el lanzador ya superó con creces el tiempo necesario para calificar a la pensión completa de la liga. En 2026, el barquisimetano encara la que sería su temporada número 17 en el máximo nivel.
Robert Suárez también vio acción en el compromiso, lanzando una entrada en blanco, permitiendo un hit y recetando par de ponches para mantener su efectividad en 0.00 durante el Spring Training en dos presentaciones.