Mientras la NBA presume de ingresos récord y estadios llenos en las grandes urbes, en el estado de Tennessee se vive una realidad paralela que desafía toda lógica de mercado. Los aficionados que deseen presenciar el choque entre los Memphis Grizzlies y los Phoenix Suns pueden hacerlo por la asombrosa cantidad de $4 dólares.
Sí, ha leído bien: en un mundo donde un café de especialidad o una hamburguesa de cadena rápida superan fácilmente los cinco dólares, el acceso a la mejor liga de baloncesto del mundo ha caído a precios de liquidación.
Una oferta que parece un error de sistema
La tendencia no es un caso aislado de una sola noche. Los datos del mercado secundario de boletos (resale) muestran una depreciación masiva en la plaza de Memphis. Un aficionado puede adquirir un paquete para los próximos seis partidos en el FedExForum por un total de $26 dólares.
Este paquete "improvisado" incluiría duelos contra rivales de calibre como el Oklahoma City Thunder y los Brooklyn Nets, promediando apenas $4.33 por encuentro.
¿Por qué tan barato? Las claves del fenómeno
Varios factores explican por qué las entradas en Memphis valen hoy menos que un boleto de estacionamiento:
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La fatiga del mercado: Con el equipo atravesando una temporada de reconstrucción tras las lesiones que mermaron su núcleo el año pasado, el entusiasmo local ha disminuido.
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Días de semana y horarios: El duelo de esta noche ocurre a mitad de semana, tradicionalmente el momento de menor demanda para el público familiar.
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Exceso de oferta: El FedExForum tiene una capacidad de más de 18,000 espectadores. Con una base de abonados que busca recuperar algo de su inversión revendiendo asientos que no ocuparán, los precios entran en una "guerra de centavos" a la baja.
El contraste con la élite
Para poner estas cifras en perspectiva, el precio de entrada más barato (get-in price) para ver a equipos como los Knicks en el Madison Square Garden o a los Lakers en el Crypto.com Arena rara vez baja de los $90 o $120 dólares.
Mientras en Nueva York un asiento en la última fila cuesta lo mismo que una cena de lujo, en Memphis, por el mismo precio, una familia entera podría asistir a todos los partidos del mes de enero y aún tener dinero para comer.
Una oportunidad de oro para el fan real
Ver a estrellas de la talla de Ja Morant (Grizzlies) o Kevin Durant (Suns) por el precio de una aplicación de celular es, sencillamente, una de las mayores anomalías deportivas de la década.