En la historia de la NBA, existen hitos que separan a los grandes jugadores de las leyendas generacionales. Sin embargo, lo que Cade Cunningham está logrando en la presente temporada 2025-26 con los Detroit Pistons no solo lo sitúa en la élite actual, sino que lo coloca en un terreno estadístico donde, hasta hoy, ningún jugador en la historia de la liga había logrado caminar.
Un club de un solo socio
A medida que nos acercamos al último tercio de la temporada regular, Cunningham está manteniendo unos promedios que desafían la lógica del baloncesto moderno. Según los registros históricos de la NBA, ningún jugador ha logrado terminar una campaña cumpliendo simultáneamente los siguientes cuatro requisitos:
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Más de 25.0 puntos por partido.
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Más de 5.0 rebotes por partido.
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Más de 9.0 asistencias por partido.
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Un porcentaje de victorias superior al .750 (en los partidos disputados).
A día de hoy, el base de los Pistons promedia 25.3 puntos, 5.6 rebotes y 9.6 asistencias, liderando a Detroit a un récord de 40-13, lo que supone un astronómico .754 de efectividad.
El impacto: De la reconstrucción al dominio
Lo que hace este hito aún más impresionante es el contexto. Hace apenas dos temporadas, Cunningham era el líder de un equipo que firmaba el peor récord de la liga. Hoy, su evolución no solo es individual; ha transformado la identidad de los Pistons, convirtiéndolos en el mejor equipo de la NBA por encima de potencias como Oklahoma City Thunder.
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Versatilidad histórica: Si bien figuras como Oscar Robertson, LeBron James o Luka Dončić han alcanzado los números de 25/5/9, ninguno lo hizo mientras mantenía un ritmo de victorias tan dominante para su equipo.
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Eficiencia bajo presión: Cunningham ha logrado estos números con una eficiencia de campo del 46.2%, demostrando que su volumen de juego no sacrifica la calidad de la ejecución.
El veredicto de la liga
Analistas y exjugadores ya señalan a Cunningham como candidato al MVP junto a Shai Gilgeous-Alexander. Su capacidad para controlar el ritmo del partido y su "omnipresencia" en las estadísticas básicas lo han convertido en el prototipo del base total.
"No se trata solo de los números", comentó recientemente el técnico J.B. Bickerstaff. "Es el hecho de que cada punto y cada asistencia se traduce en una victoria. Esa es la estadística más difícil de conseguir en esta liga".
