En el béisbol de las Grandes Ligas, pocos símbolos cargan con tanto peso histórico y romántico como la letra "C" bordada en el uniforme. Sin embargo, en el Citi Field, esa letra parece haber pasado a la lista de especies en extinción. Francisco Lindor, el rostro más visible de los Mets de Nueva York, rompió el silencio tras las recientes declaraciones del dueño del equipo, Steve Cohen, quien aseguró que bajo su mando la organización no volverá a nombrar un capitán.
Una postura de respeto
"Lo respeto", afirmó Lindor el jueves por la mañana desde el complejo de entrenamiento de primavera. "Es definitivamente una decisión de Steve y de la oficina central. Al final del día, sea nombrado capitán o no, voy a actuar de la misma manera".
La reacción del campocorto puertorriqueño llega para calmar las aguas de una conversación que ha rodeado al equipo durante años. Con las salidas de veteranos como Brandon Nimmo y Pete Alonso en la temporada baja, Lindor quedó como el jugador de posición con más tiempo en el equipo y el líder natural indiscutible. No obstante, Cohen fue tajante a principios de semana: los Mets no tendrán capitán mientras él sea el propietario.
El peso de la historia vs. la visión moderna
La historia de los Mets solo registra cuatro capitanes: Keith Hernandez, Gary Carter, John Franco y David Wright. Para Cohen, esta tradición pertenece a una era pasada. "Tener un capitán en el béisbol no sucede a menudo", señaló el magnate. "En realidad es inusual. La administración anterior tenía su forma de hacer las cosas; yo veo las cosas de manera diferente".
Actualmente, solo dos equipos en toda la MLB mantienen la figura oficial del capitán: los Yankees de Nueva York (Aaron Judge) y los Reales de Kansas City (Salvador Pérez). La tendencia moderna se inclina hacia liderazgos compartidos o "espirituales", sin la necesidad de un nombramiento formal.
Enfoque en el diamante
Para Lindor, quien actualmente se recupera de una cirugía en su mano izquierda, la ausencia del título oficial no cambia su compromiso. Aunque el año pasado admitió que sería "un honor y un privilegio" portar la capitanía, hoy prefiere cerrar el capítulo para evitar distracciones.
"Me alegra que haya aclarado todo, para que podamos dejar de hablar de esto y seguir adelante", expresó Lindor. "Siento que tenemos líderes sin necesidad de capitanes. El vestuario es el vestuario. Vamos a jugar béisbol y enfoquémonos en ganar".
Un nuevo ecosistema de liderazgo
El vestuario de los Mets cuenta ahora con una mezcla de voces experimentadas. Además de Lindor, la llegada de Juan Soto (bajo contrato hasta 2039), el canje por Marcus Semien y la firma de Bo Bichette han creado un grupo de veteranos que, según Lindor, "conocen el oficio". En el cuerpo monticular, nombres como Sean Manaea y David Peterson han dado un paso al frente en roles vocales.
La decisión de Steve Cohen no es un desaire a la capacidad de Lindor, sino una declaración de principios sobre cómo gestionar una cultura organizacional moderna. Al eliminar la jerarquía formal de un "capitán", Cohen distribuye la responsabilidad del liderazgo entre sus múltiples estrellas millonarias. Para Lindor, la falta de un parche en su jersey no disminuye su influencia; por el contrario, le permite liderar desde la autenticidad, sin el escrutinio adicional que conlleva un título histórico.