La Real Sociedad se proclamó campeona de la Copa del Rey en Sevilla y, tras llegar a la prórroga con 2-2 ante el Atlético de Madrid, se llevó la gloria en una tanda de penaltis en la que Unai Marrero, habitual en este torneo y suplente en Liga, fue el héroe al detener dos lanzamientos, al noruego Sorloth y al argentino Julián Álvarez, y marcar el último Pablo Marín.
La final fue trepidante, con un primer tiempo con más ímpetu de los donostiarras, que se adelantaron dos veces, primero con un tanto de Barrenetxea a los 14 segundos y luego, tras neutralizarlo el nigeriano Lookman en el 18, con otro de Mikel Oyarzabal de penalti, cometido por el meta Musso sobre Guedes. La segunda mitad fue de total dominio atlético, que forzó la prórroga con un gol de Julián Álvarez en el 83, aunque se llegó a los penaltis y en ese trance fue más efectiva la Real.