El lunes no fue un día cualquiera en el complejo de los Rojos de Cincinnati. Aunque muchos jugadores se habían reportado de manera anticipada, la jornada marcó el primer entrenamiento obligatorio para toda la plantilla, y todas las miradas se posaron sobre una figura en particular: Elly De La Cruz.
NOTAS RELACIONADAS
El campocorto dominicano luce visiblemente más imponente que la temporada pasada. De La Cruz llegó al campamento con casi 8 kilos adicionales de masa muscular en comparación con 2025. El pelotero atribuye este cambio a una intensa rutina de fortalecimiento del tren superior y a un ajuste en su dieta. Tras iniciar la primavera pasada en los 90 kilos, los informes actuales lo sitúan en unos sólidos 98 kilos, una transformación física diseñada para aguantar el rigor de una temporada completa.
Una alianza de poder: El regreso de Suárez
Más allá de su nueva fisonomía, De La Cruz no ocultó su entusiasmo por la llegada de un viejo conocido de la afición de Cincinnati: Eugenio Suárez. El regreso del antesalista venezolano no solo aporta veteranía, sino una protección vital en el orden al bate que Elly echó de menos el año pasado.
"Él me ayudará mucho", comentó De La Cruz a la prensa local. "Me protegerá más en la alineación y creo que juntos podemos hacer mucho daño. No importa el rival; nuestra meta es llevar el juego al siguiente nivel y ayudar al equipo a ganar la división y el campeonato".
La presencia de Suárez obligará a los lanzadores contrarios a ser más cuidadosos, evitando que puedan trabajar alrededor de De La Cruz para enfrentar a bateadores de menor poder.
El factor fatiga: La lección de 2025
A pesar de un final de temporada agridulce, 2025 apuntaba a ser el año de consagración para "La Cocoa". Antes del receso del Juego de Estrellas, Elly presumía una línea ofensiva de .284/.359/.495 con 18 jonrones, 63 remolcadas y 25 robos, mostrando además una notable mejoría en su disciplina en el plato.
Sin embargo, una lesión en el cuádriceps mermó su rendimiento en la segunda mitad. Aunque mostró una durabilidad asombrosa al jugar los 162 partidos, su producción cayó drásticamente a un promedio de .236 con apenas cuatro cuadrangulares en los últimos dos meses. El cansancio también le pasó factura en el campo, terminando como líder de la liga en errores defensivos.
El nuevo enfoque de Terry Francona
El mánager Terry Francona asume la responsabilidad por el desgaste de su estrella y promete un manejo distinto para 2026.
"Eso no volverá a suceder", sentenció Francona. "Probablemente lo gestioné mal el año pasado y es mi culpa. Él es un gran chico y me encanta que quiera jugar todos los días, pero no sé si eso es lo mejor para su salud a largo plazo. Probablemente tengamos un par de discusiones este año porque tendré que sentarlo a descansar de vez en cuando".
Con la adición de Suárez para escoltar a De La Cruz y a Spencer Steer, los Rojos esperan que su joya de la corona llegue con piernas frescas a septiembre, buscando que su nueva potencia física se traduzca en una consistencia que dure los seis meses de campaña.