A primera vista, Aaron Judge no parece el tipo de jugador que necesite "pulir" su juego. Con tres trofeos de Jugador Más Valioso (MVP) en su vitrina y un estatus de leyenda en el Bronx, se podría pensar que el Capitán ya lo ha hecho todo. Sin embargo, fiel a su ética de trabajo, Judge ha llegado al Entrenamiento de Primavera con una misión específica que poco tiene que ver con la fuerza bruta de su bate.
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Cuando se le preguntó en qué se enfocará para este Día Inaugural de 2026, Judge sorprendió con una respuesta centrada en la agilidad. "Definitivamente, este año pienso mucho en correr las bases. Vi a muchos jugadores en la liga con 30 o 40 bases robadas que normalmente no esperas que corran tanto", comentó el jardinero.
El punto débil del Bronx: La dependencia del jonrón
La autocrítica de Judge no es casualidad. Durante la temporada 2025, tanto la afición como los analistas señalaron que los Yankees eran un equipo unidimensional. Si bien lideraron las Mayores en jonrones (274) y carreras impulsadas (820), la dependencia del batazo largo terminó pasándoles factura.
Los números no mienten:
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Con jonrones: Los Yankees tuvieron una marca dominante de 79-46 (63.2% de victorias).
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Sin jonrones: El récord cayó a un mediocre 15-22 (40.5%).
Esta falta de un "Plan B" fue lo que finalmente les costó el banderín de la División Este de la Liga Americana. Tras empatar en récord con los Azulejos de Toronto, Nueva York perdió el desempate por los criterios de enfrentamientos directos, quedando relegados al segundo puesto de los playoffs. Aprender a manufacturar carreras sin necesidad de sacarla del parque es, ahora, la prioridad absoluta.
Aprovechando el reglamento a su favor
Judge es consciente de que, a pesar de su imponente físico, las nuevas reglas de las Grandes Ligas (como la limitación de los pickoffs y el reloj de lanzamiento) han abierto una ventana de oportunidad para jugadores de su tamaño.
"Creo que esa es una forma en la que podemos aprovechar, o al menos yo, algunas de mis habilidades para ponerme en posición de anotar", explicó Judge. Con una alineación que fue calificada como la mejor ofensiva del béisbol el año pasado, el simple hecho de que Judge avance de primera a segunda base puede cambiar drásticamente el enfoque de los lanzadores rivales.
Entre risas y bases por bolas intencionales
El Capitán también se permitió bromear sobre su nuevo rol como amenaza en los senderos. "Si puedo encontrar una manera de ponerme en posición de anotar, si me dan base por bolas o algo así, entonces sucederán cosas buenas", dijo entre risas antes de añadir: "Bueno, no nos adelantemos demasiado".
El comentario sobre las bases por bolas tiene mucho sentido. En 2025, Judge estableció un nuevo récord para la Liga Americana con 36 bases por bolas intencionales. Aunque todavía está lejos de las cifras astronómicas de Barry Bonds (quien recibió 120 en 2004), es una realidad que los equipos prefieren evitar enfrentarse a su bate. Si Judge logra convertir esos boletos gratuitos en situaciones de peligro real robando bases, obligará a los mánagers contrarios a repensar su estrategia de "evasión".
Si el trabajo de pies de Judge da frutos este verano, los Yankees no solo serán el equipo más temido por su poder, sino también por su capacidad de presionar en cada almohadilla, un factor que podría ser la clave para recuperar el trono de la División Este.
