La enfermería de los Golden State Warriors comienza a recibir noticias positivas en la recta final de la temporada regular. El cuerpo médico de la franquicia ha informado que el escolta Moses Moody, quien ha estado apartado de la actividad competitiva debido a una lesión en la muñeca, muestra una evolución satisfactoria en su proceso de rehabilitación y podría estar disponible para reintegrarse a la rotación del equipo la próxima semana.
NOTAS RELACIONADAS
Un retorno necesario para la profundidad del banquillo
La baja de Moody ha representado un desafío para la estrategia de rotación de Steve Kerr. Su capacidad para aportar tanto en el perímetro como en las tareas defensivas lo ha convertido en una pieza de valor incalculable para la segunda unidad del equipo.
Tras semanas de trabajo intenso bajo la supervisión de los fisioterapeutas del Chase Center, el jugador ha comenzado a participar en ejercicios de contacto limitado, despejando así las dudas sobre la gravedad de su dolencia.
El optimismo dentro de la organización es palpable. Según fuentes cercanas al equipo, el progreso de Moody ha sido constante y, salvo contratiempos de última hora en sus próximas sesiones de entrenamiento, el cuerpo técnico confía en que el jugador reciba el alta médica definitiva en los próximos siete días.
Prioridad: Integración sin riesgos
A pesar de la urgencia del equipo por recuperar a todos sus efectivos de cara al tramo final del calendario, los Warriors han mantenido una postura cautelosa. La muñeca es una zona crítica para cualquier tirador de la NBA, y la franquicia no tiene intención de acelerar el proceso si existe el más mínimo riesgo de recaída.
