La jerarquía de la NBA está cambiando y el domingo por la noche recibimos el aviso oficial. El escolta de los Minnesota Timberwolves, Anthony Edwards, fue nombrado el MVP del Juego de Estrellas 2026, obteniendo este prestigioso galardón por primera vez en su carrera. Con apenas 24 años, Edwards demostró que no le teme a los escenarios grandes ni a los nombres históricos.
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En el duelo por el campeonato, Edwards lideró al equipo USA Stars para superar con autoridad a los veteranos del equipo Stripes con un marcador de 47-21. Aunque sus números en la final fueron discretos (8 puntos, 4 rebotes y 2 asistencias), su impacto global en el torneo fue incuestionable: acumuló 32 puntos en los tres partidos disputados, incluyendo una actuación de 13 tantos para vencer al equipo Mundial en tiempo extra.
Siguiendo los pasos de una leyenda
Este trofeo tiene un sabor especial para la franquicia de Minnesota. Edwards se convierte en apenas el segundo jugador en la historia de los Timberwolves en ganar el MVP del All-Star, uniéndose al mítico Kevin Garnett, quien lo logró en 2003.
El reconocimiento fue casi unánime: el joven maravilla recibió 10 de los 14 votos posibles. El único otro jugador que apareció en las papeletas fue el veterano de los Clippers, Kawhi Leonard, quien jugaba en su patio trasero, el flamante Intuit Dome.
"Es un paso en la dirección correcta", comentó Edwards con su habitual calma tras recibir el trofeo. "Decidimos competir hoy y salimos victoriosos. Eso es todo".
Competitividad pura contra los ídolos
En un evento que a menudo es criticado por la falta de intensidad, Edwards le dio crédito a Victor Wembanyama por elevar el nivel de exigencia desde el inicio. Sin embargo, cuando se trató de enfrentar a sus propios ídolos como LeBron James o Kevin Durant, el de Minnesota no mostró ninguna reserva.
"Quiero cocinarlos siempre. Lo sabes", disparó Edwards con una sonrisa, reafirmando que para él no existen las jerarquías una vez que el balón está en el aire. Esa mentalidad es la que lo tiene hoy promediando las mejores cifras de su carrera:
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29.3 puntos por partido.
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49.3% de efectividad en tiros de campo.
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40.2% de acierto en triples.
Un impulso para la segunda mitad
El MVP llega en el mejor momento posible. Con Minnesota ubicado en el sexto lugar de la Conferencia Oeste, la actuación de Edwards confirma que está listo para cargar con el peso del equipo en los playoffs. Más allá del espectáculo, su eficiencia esta temporada (sumando además 5.2 rebotes y 1.3 robos) lo posiciona no solo como una estrella de exhibición, sino como un candidato serio a la discusión del MVP de la temporada regular.