El Gran Premio de Qatar de Fórmula 1 se llevará a cabo bajo una normativa de seguridad inédita, obligando a todos los equipos a cumplir con un límite máximo de 25 vueltas por cada juego de neumáticos de piso seco. Este tipo de normas no se vía desde hace décadas.
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Esta polémica decisión avalada por la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), tendrá un impacto directo en la estrategia, ya que fuerza a los pilotos y equipos a realizar al menos dos paradas en boxes durante el GP de Qatar.
La medida responde a las preocupaciones de seguridad detectadas tras la edición de 2023, donde el análisis de Pirelli mostró que varios neumáticos sufrieron un desgaste del 100%, exponiendo la carcasa y elevando el riesgo de fallos catastróficos por residuos o bordillos.
Una norma que no es nueva
Recordemos que la última vez que el proveedor de cauchos implementó esta norma fue Michelin para el GP de Estados Unidos del año 2005, que le dijo en ese momento a los equipos que usaban esa marca que debía hacer una parada sobre las 15 vueltas, ya que la curva peraltada del circuito Indianápolis podría reventar los neumáticos.
Eso generó que siete de los once equipos decidieran retirarse luego de la vuelta de formación y solo dejaron a los seis pilotos que usaban la otra marca que quera Bridgestone. El ganador de esa carrera tan polémica fue Michael Schumacher.
Estrategia Comprometida y Debate Interno
El trazado de Lusail, con sus curvas de alta velocidad y ausencia de largas rectas para enfriamiento, es conocido por su alta exigencia sobre los compuestos. Aunque el límite de vueltas se incrementó de 18 (en 2023) a 25 tras modificaciones en los pianos del circuito, el riesgo persiste.
El director de Haas, Ayao Komatsu, manifestó su desacuerdo y argumentó que las medidas artificiales "podrían destruir la carrera", ya que las estrategias más emocionantes surgen sin predeterminación.
No obstante, Pirelli defiende que el límite de 25 vueltas aún ofrece "cierta flexibilidad" y permite explorar diferentes secuencias de stints, sirviendo el resultado de esta carrera como referencia crucial para futuros debates sobre la obligatoriedad de paradas en el reglamento de la F1.
