No es solo que Kylian Mbappé haya llegado al Real Madrid para ganar; ha llegado para dominar cada columna de la hoja de anotación. Tras la reciente jornada de la UEFA Champions League, los registros del astro francés no solo lo sitúan como la pieza angular del conjunto merengue, sino como el futbolista más influyente de todo el continente en la temporada 2025-26.
El dueño del área
La capacidad de finalización de Mbappé ha alcanzado niveles de eficiencia históricos. Actualmente, el 7 lidera la competición con 11 goles, una cifra que lo pone en ruta para amenazar el récord histórico de 17 tantos en una sola edición.
Su dominio no es producto del azar, sino de una agresividad ofensiva constante: es el jugador que más veces ha buscado el arco contrario, acumulando 36 disparos totales, de los cuales 20 han ido directamente entre los tres palos. Esta precisión en sus remates a puerta lo convierte en la amenaza más previsible, pero a la vez más imparable del torneo.
Mucho más que un finalizador
A menudo criticado por su enfoque puramente goleador, las estadísticas de esta campaña revelan una faceta mucho más generosa y creativa de Mbappé. El francés no solo finaliza las jugadas, sino que las construye. La magnitud de su impacto se refleja en que encabeza la tabla de goleadores con 11 dianas, es el futbolista que más peligro genera con 22 ocasiones creadas para sus compañeros, y mantiene un asedio constante sobre los porteros rivales al comandar las estadísticas de disparos totales con 36 intentos, situando 20 de ellos bajo los tres palos, más que cualquier otro jugador en la competición.