La pregunta ya no es si Salvador Pérez es el mejor receptor de su generación, sino cuándo recibirá la llamada sagrada de Cooperstown. Con el cierre de la temporada 2025, el capitán de los Reales de Kansas City ha cruzado umbrales estadísticos que, históricamente, garantizan una placa en el Salón de la Fama del Beisbol.
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El club de los 300 jonrones y 1000 impulsadas
Al finalizar la campaña 2025, Salvador Pérez alcanzó hitos que separan a los buenos jugadores de las leyendas. Con 303 cuadrangulares y 1.016 carreras impulsadas de por vida, Pérez se unió a un grupo extremadamente selecto de receptores. En toda la historia de las Grandes Ligas, solo ocho jugadores que desempeñaron principalmente la receptoría han logrado la combinación de 300 vuelacercas y 1.000 remolcadas, los únicos latinos son Iván “El Pudge” Rodríguez y “Salvy”.
De esos nombres, la mayoría ya tiene un nicho en Cooperstown, incluyendo a figuras como Mike Piazza, Johnny Bench, Carlton Fisk e Iván Rodríguez. Pérez alcanzó estas cifras en menos de 1800 juegos, demostrando una capacidad productiva que pocos caretas han mantenido pasada la barrera de los 30 años.
Un palmarés lleno de oro y plata
El Salón de la Fama no solo valora el madero, sino el impacto integral en el juego. Salvador Pérez posee una vitrina que pocos pueden igualar:
- 9 selecciones al Juego de Estrellas.
- 5 Guantes de Oro, consolidándose como una muralla defensiva.
- 5 Bates de Plata, siendo el receptor más temido de la Liga Americana por casi una década.
- MVP de la Serie Mundial 2015, el galardón que corona su capacidad de brillar bajo máxima presión.
Además, su liderato de jonrones en 2021 (48), donde rompió el récord histórico para un receptor en una sola temporada (récord superado este año por Cal Raleigh), es un argumento de peso que los votantes del Comité de la Asociación de Escritores de Beisbol (BBWAA) no podrán ignorar.
El factor longevidad y el legado en Kansas City
A diferencia de muchos jugadores que saltan de equipo en equipo, Pérez ha mantenido su lealtad a los Reales de Kansas City, lo que añade un valor romántico y cultural a su candidatura. Con un contrato extendido hasta 2027, el valenciano tiene el camino libre para buscar los 2000 hits (actualmente suma 1712), una cifra que terminaría de sellar su boleto directo.
Aunque métricas avanzadas como el WAR (35.5) a veces generan debate, el impacto de Salvador en el campo y su estatus como el ganador del Premio Roberto Clemente 2024 elevan su figura a la de un embajador global del deporte. Salvador Pérez no solo está jugando para ganar juegos; está jugando para la eternidad.