La relación entre los Atlanta Hawks y su base estelar, Trae Young, ha llegado a un punto de no retorno. Tras ocho temporadas como el rostro de la franquicia, ambas partes han comenzado a trabajar de manera conjunta para encontrar un destino de traspaso que ponga fin a su etapa en Georgia antes de la fecha límite del 5 de febrero.
A diferencia de otras rupturas turbulentas en la NBA, los representantes de Young (Aaron Mintz, Drew Morrison y Austin Brown de CAA) y el gerente general de los Hawks, Onsi Saleh, han mantenido un diálogo "positivo y colaborativo" durante la última semana. El objetivo es encontrar una resolución que beneficie tanto al jugador, que busca un nuevo comienzo, como a la organización, que intenta maximizar el valor de retorno por su jugador franquicia.
El origen del quiebre: El verano de 2025
La semilla de esta separación se plantó el pasado verano, cuando la directiva de Atlanta decidió no ofrecer una extensión de contrato a Young. Esta decisión se tomó ante la proximidad de su opción de jugador para la temporada 2026-27, valorada en 48.9 millones de dólares. Al no asegurar su futuro a largo plazo, la gerencia envió una señal clara de escepticismo sobre la capacidad de Young para liderar el proyecto actual.
El factor deportivo: Los Hawks vuelan mejor sin "Ice Trae"
La narrativa del traspaso se ha acelerado debido a la disparidad de resultados esta temporada:
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Con Young en cancha: El equipo tiene un récord negativo de 2-8.
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Sin Young en cancha: Atlanta ostenta una marca ganadora de 15-12.
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Emergencia de nuevas figuras: El gran nivel de Jalen Johnson (promediando 24 puntos y 10.2 rebotes) y la llegada de Nickeil Alexander-Walker han convencido a la directiva de que el equipo puede ser competitivo con un núcleo más joven y versátil.
Posibles destinos: Washington en la mira
Aunque los Hawks han conversado con varios equipos, los Washington Wizards han emergido como el candidato más serio. Reportes indican que se discute una estructura de cambio centrada en el contrato expirante de CJ McCollum, lo que permitiría a Atlanta liberar espacio salarial inmediato para rodear mejor a Johnson.