Los Oklahoma City Thunder, actuales campeones de la NBA, han recibido un duro golpe en sus aspiraciones de repetir el título. La organización confirmó que su estrella y All-NBA, Jalen Williams, ha sido diagnosticado con una distensión en el isquiotibial derecho y permanecerá fuera de las canchas de manera indefinida.
La lesión ocurrió durante el segundo cuarto de la derrota del sábado ante los Miami Heat, cuando Williams se desplomó tras un pase acrobático, tomándose inmediatamente la parte posterior de su pierna. Aunque inicialmente se reportó como "dolor en el muslo", los exámenes realizados el domingo confirmaron la gravedad de la dolencia.
Un año marcado por las bajas
Esta es la segunda ausencia prolongada para J-Dub en lo que va de la campaña 2025-26. Cabe recordar que el escolta ya se perdió los primeros 19 partidos de la temporada mientras se recuperaba de dos cirugías en su muñeca derecha, realizadas tras la conquista del anillo en 2025.
Pese a haber disputado solo 24 encuentros este año, Williams estaba siendo una pieza fundamental con promedios de 16.8 puntos, 5.6 asistencias y 4.8 rebotes, consolidándose como el escudero perfecto de Shai Gilgeous-Alexander.
El curioso dato de los Thunder sin "JDub"
Aunque la pérdida de un jugador de su calibre es devastadora sobre el papel, las estadísticas de esta temporada cuentan una historia inusual. Durante la primera ausencia de Williams este año, el equipo registró un impresionante récord de 18 victorias y solo 1 derrota.
No obstante, los analistas advierten que la profundidad del equipo será puesta a prueba al máximo, especialmente con la baja también prolongada del pívot Isaiah Hartenstein.
El impacto en la rotación:
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Ajay Mitchell: Se espera que el joven base tome la titularidad, tal como hizo en la segunda mitad del partido ante Miami.
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Chet Holmgren: El pívot estrella deberá asumir una mayor carga ofensiva para compensar los casi 17 puntos que Williams aporta por noche.
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Calendario: El equipo inicia hoy una gira complicada visitando a los Cleveland Cavaliers sin dos de sus titulares habituales.
En una liga donde los problemas de isquiotibiales suelen ser traicioneros, el campeón prefiere pecar de cauteloso antes que arriesgar su futuro en la postemporada.