En la NBA, la longevidad es admirable, pero la capacidad de adaptación es lo que define a los verdaderos maestros del juego. DeMar DeRozan, el veterano estrella de los Sacramento Kings, se encuentra en el umbral de un logro que lo colocará en el olimpo de los anotadores nómadas de la liga.
DeRozan necesita únicamente 3 tiros de campo anotados (FGM) adicionales para alcanzar la marca de los 1,000 con el uniforme de los Kings. Al lograrlo, Sacramento se convertirá en el cuarto equipo en su carrera con el que alcanza este hito estadístico. Este logro es un testimonio de su consistencia, habiendo trasladado su característico juego de media distancia a cada ciudad que ha representado, manteniendo su estatus de amenaza ofensiva sin importar el sistema.
El club de los "1,000 x 4"
Al encestar esas tres canastas, DeRozan inscribirá su nombre junto a una lista extremadamente corta y prestigiosa. En toda la historia de la NBA, solo cinco jugadores han logrado registrar al menos 1,000 tiros de campo con cuatro franquicias distintas.
Este selecto grupo incluye a superestrellas contemporáneas como Kevin Durant y Kyrie Irving, quienes siguen activos y liderando la élite anotadora actual. Junto a ellos aparecen leyendas inmortales del calibre de Moses Malone, miembro del Salón de la Fama, y figuras históricas que definieron la anotación en décadas pasadas como Bernard King y el icónico World B. Free.
Un legado de adaptabilidad
Para DeRozan, este hito no es solo un número; es la validación de una carrera construida sobre la ética de trabajo. Desde sus días como ídolo en Toronto, pasando por su etapa en San Antonio y Chicago, hasta su actual rol como líder veterano en Sacramento, el californiano ha demostrado que su capacidad para anotar es un lenguaje universal.
La expectativa es máxima para el próximo encuentro de los Kings, donde se espera que el público de Sacramento rinda homenaje a un jugador que, con cada canasta, sigue cementando su camino hacia el reconocimiento eterno de la liga.