El estelar campocorto boricua, Carlos Correa, reveló recientemente un detalle que pocos conocían sobre su ausencia en el pasado Clásico Mundial de Béisbol: la estrella de la música urbana, Bad Bunny, estuvo dispuesto a financiar la costosa póliza de seguro que le habría permitido vestir el uniforme de Puerto Rico.
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Sin embargo, a pesar de las buenas intenciones del "Conejo Malo", el jugador explicó que su organización en las Grandes Ligas, la MLB y su agente, Scott Boras, no dieron el visto bueno a la propuesta del artista. Cabe destacar que Bad Bunny, junto a su socio Noah Assad, lidera Rimas Sports, una agencia dedicada al manejo de atletas profesionales.
Un riesgo que las autoridades no quisieron correr
“Todos me dijeron que era una mala idea”, confesó Correa en una entrevista para el portal The Athletic. El problema no era el dinero, sino la fiabilidad de la cobertura propuesta fuera de los canales tradicionales de las Mayores.
“Todos me dijeron que la compañía de seguros que propusieron tenía antecedentes de no pagar a los jugadores. Como no fue aprobada por la MLB, ni por mi organización, ni por mi agente, no podía comprometer mi futuro con algo que las tres personas en las que más confío me decían que no hiciera”, agregó el pelotero.
Correa no recibió la autorización necesaria ante la falta de una póliza de seguro estándar, la cual suele ser gestionada directamente por MLB. Al tener un historial de lesiones reciente y contratos multimillonarios en juego, las aseguradoras convencionales se mostraron reacias a cubrirlo.
El silencio de la Federación y el rol de Rimas Sports
Aunque el gerente general de la novena de Puerto Rico, Carlos Beltrán, y la Federación de Béisbol de la isla habían mencionado públicamente que varios empresarios se ofrecieron para costear los seguros de Correa y de Francisco Lindor (shortstop de los Mets), nunca revelaron nombres oficiales.
La intervención de Bad Bunny demuestra el nivel de compromiso del artista con el deporte de su país. “Significa mucho que esté tan involucrado”, afirmó Correa sobre el intérprete, quien ha sido visto apoyando al equipo en múltiples ocasiones. “Intentó hacer todo lo posible. Él quería que yo jugara para el equipo puertorriqueño en nuestra propia casa, ya que seremos anfitriones de la fase de grupos”.
El dilema de las resonancias magnéticas
Para Correa, la situación era frustrante pero previsible. Su accidentada agencia libre —donde acuerdos con los Giants y los Mets se cayeron precisamente por dudas médicas— marcó el camino para este desenlace en el torneo internacional.
“Pude preverlo basándome en mis resonancias magnéticas de la agencia libre. Los resultados dicen una cosa, pero yo siento otra; los médicos lo llamaron algo 'asintomático'”, explicó el jugador. “Al mismo tiempo, la aseguradora no sabe cómo me siento, solo se basan en lo que dice el papel. Sabía que esto sucedería en algún momento”.
A pesar de no haber podido saltar al diamante en esa ocasión, Correa se mostró profundamente agradecido con el gesto del cantante: “Que lo haya hecho demuestra su gran cariño por el país y por la afición. Estoy profundamente agradecido por su esfuerzo”.