Este jueves 12 de febrero, el hipismo estadounidense se vistió de luto. John Shirreffs, icónico entrenador de purasangres, falleció en su hogar a los 80 años de edad.
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Nacido en 1945 en Kansas, Shirreffs inició su trayectoria en la década de 1970. Sin embargo, el reconocimiento global llegó décadas después, en 2005, cuando saltó a la fama gracias a la sorpresiva victoria de Giacomo en el Kentucky Derby (G1), tras una feroz atropellada en la recta final.
El arquitecto detrás de Zenyatta
Radicado en California durante sus últimos años, Shirreffs tuvo bajo su tutela a una de las corredoras más importantes del siglo XXI: Zenyatta. Bajo su preparación, la hija de Street Cry (IRE) cautivó al mundo hípico al conquistar 19 victorias consecutivas. Su único revés, grabado en la memoria de los aficionados, ocurrió en la Breeders’ Cup Classic (G1) de 2010, donde perdió su invicto por apenas una nariz ante Blame en Churchill Downs.
Shirreffs, veterano de la Marina, llegó a la hípica de forma accidental, pero dejó una huella imborrable. Durante su carrera, logró 596 triunfos en 3,589 actuaciones. Además de sus caballos insignia, por su establo pasaron ejemplares de grado como Bertrando, Manistique, A.P. Warrior, Gormley y, más recientemente, Atitlan, Beyond Brilliant y Baeza (ganador del Pennsylvania Derby).
Un vacío en la industria
Personalidades del hipismo mundial expresaron su pesar en redes sociales, definiéndolo como un pilar del deporte. "Fue un gran hombre para la industria", declaró el jinete Mike Smith, quien formó un binomio histórico junto a Shirreffs.
Según los reportes, el entrenador falleció mientras dormía en su residencia de Arcadia, California, muy cerca del hipódromo de Santa Anita Park, el escenario de sus mayores glorias.