El lanzador derecho de los Toronto Blue Jays, José Berríos, ha decidido comenzar la pretemporada limpiando el aire. El boricua ofreció disculpas públicas a sus compañeros de equipo por no haber estado presente durante la histórica Serie Mundial de la temporada pasada, según informó Keegan Matheson de MLB.com.
NOTAS RELACIONADAS
Una decisión cuestionada
"Lo que pasó el año pasado ya quedó atrás", declaró el lanzador de 31 años ante la prensa este jueves. "Simplemente tomé la mala decisión de marcharme a casa para continuar con mi rehabilitación de forma aislada".
La ausencia de Berríos no fue un tema menor. Se trató de la serie más importante para la franquicia canadiense en 32 años, un escenario que el lanzador se perdió tras un final de temporada regular accidentado donde perdió su lugar en la rotación y terminó en la lista de lesionados debido a una inflamación en su codo derecho.
La versión de la gerencia
En diciembre pasado, el gerente general de los Blue Jays, Ross Atkins, ya había arrojado luz sobre la situación, sugiriendo que el distanciamiento de Berríos tuvo un trasfondo anímico. Según Atkins, el jugador se sintió desplazado al ver disminuido su rol en el equipo justo antes del Clásico de Otoño.
"No estaba contento", admitió Atkins. "Se sintió decepcionado por quedar fuera de la rotación abridora. Aunque inicialmente lo manejó con profesionalismo, cuando se definió el roster final para la Serie Mundial y su nombre no apareció, decidió dar un paso al costado".
Cabe destacar que, hasta antes de esa complicada campaña de 2025, Berríos había sido un pilar de consistencia, iniciando prácticamente todos sus juegos en Grandes Ligas.
El futuro: competencia y rumores de cambio
A pesar de las tensiones pasadas, se espera que el veterano diestro inicie la temporada regular dentro de la rotación de Toronto. Sin embargo, su puesto no está garantizado a largo plazo. La sombra de Shane Bieber acecha; una vez que el as se recupere totalmente de la fatiga en su antebrazo, el equipo tendrá que tomar decisiones difíciles sobre quién permanecerá en el quinteto abridor.
Además del reto deportivo, Berríos enfrenta la presión de su contrato. Con más de 68 millones de dólares pendientes por cobrar en las próximas tres temporadas, su nombre ha sido un invitado recurrente en los rumores de intercambio durante el invierno. Por ahora, el puertorriqueño parece enfocado en recuperar la confianza del vestuario y demostrar que su brazo aún vale cada centavo de su acuerdo.