Justin Verlander tiene un objetivo innegociable en mente para su regreso a los Tigres de Detroit: el campeonato que se le escapó hace más de una década. El futuro miembro del Salón de la Fama, quien vistió los colores de Detroit durante sus primeros 13 años de carrera, vuelve a casa con dos anillos de Serie Mundial (obtenidos con los Astros de Houston en 2017 y 2022), pero con la espina clavada de no haber podido coronarse en el "Clásico de Otoño" durante sus dos viajes previos con los felinos en 2006 y 2012.
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"Lo único que me gustaría lograr en Detroit, y que tuve un par de oportunidades y realmente lamento no haber alcanzado, es un título de Serie Mundial", confesó Verlander este jueves en declaraciones recogidas por el Detroit Free Press.
El origen del reencuentro
El tres veces ganador del premio Cy Young reveló que la idea de volver a Michigan comenzó a rondar su cabeza al final de la temporada 2025, mientras aún vestía el uniforme de los Gigantes de San Francisco.
"Estaba pensando dónde quería estar y Detroit no dejaba de venirme a la mente", añadió el lanzador. "En cuanto terminó la temporada, llamé a Scott Harris (presidente de operaciones), Chris Ilitch (dueño) y AJ Hinch (mánager) para explicarles mis intenciones". Al principio, el panorama no parecía claro debido a que la rotación de los Tigres ya estaba perfilada, pero el destino terminó abriendo un espacio inesperado.
Un regreso marcado por la necesidad
A sus 42 años, Verlander ha firmado un contrato por un año y 13 millones de dólares para disputar su temporada número 21 en las Grandes Ligas. Su incorporación al club se concretó tras la sensible baja del derecho Reese Olson, quien se sometió a una cirugía por un desgarro del labrum que lo mantendrá fuera de acción durante todo el 2026.
Aunque la puerta se abrió por una lesión, el valor que Verlander aporta va más allá de cubrir entradas; llega como el mentor ideal para una rotación joven en un equipo que arranca la campaña como el gran favorito para conquistar la División Central de la Liga Americana.
Un legado inigualable en la "Ciudad del Motor"
La primera etapa de Verlander en Detroit fue, sencillamente, dominante. Durante esos 13 años, el derecho no solo se convirtió en el ídolo de la afición, sino que acumuló una vitrina de trofeos envidiable:
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MVP de la Liga Americana (2011)
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Cy Young de la Liga Americana (2011)
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Novato del Año (2006)
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Seis selecciones al Juego de Estrellas
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Cuatro temporadas con al menos 239 ponches
Con este regreso, Verlander no solo busca inflar sus estadísticas históricas, sino regalarle a la afición de Detroit ese desfile de campeones que se le negó en la era de Miguel Cabrera y Jim Leyland.