A pesar de haber concretado recientemente la incorporación de Isiah Kiner-Falefa por un año y 6 millones de dólares, la directiva de los Medias Rojas de Boston no ha cerrado las puertas a nuevas contrataciones. Según informes de Sean McAdam de MassLive, el equipo mantiene un interés activo en reforzar el infield antes del inicio del Spring Training, dejando claro que el movimiento de esta semana fue solo el primer paso de un plan más ambicioso.
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El rol de Kiner-Falefa y la fragilidad del infield actual
La llegada de Kiner-Falefa aporta una versatilidad defensiva invaluable para el mánager Alex Cora, pero no resuelve las dudas ofensivas ni la estabilidad a largo plazo en las almohadillas. Isiah destaca por su guante en múltiples posiciones, perfilándose como el "utility" ideal para cubrir las espaldas de Trevor Story, cuya durabilidad ha sido un dolor de cabeza constante, y de Marcelo Mayer, quien apenas acumula 44 juegos de experiencia en las Mayores.
Actualmente, la rotación interna cuenta con nombres como Romy González, especialista ante zurdos, y David Hamilton, valorado por su velocidad. Sin embargo, ninguno de ellos garantiza el impacto diario que los Medias Rojas necesitan para competir en la difícil División Este de la Liga Americana. La meta es clara: encontrar un segunda base titular que permita desplazar a Mayer a la antesala o viceversa, elevando el techo competitivo del roster.
El as bajo la manga de Craig Breslow
Con los mejores agentes libres ya fuera del mercado o representando mejoras marginales, el Jefe de Operaciones de Beisbol, Craig Breslow, parece estar enfocando sus esfuerzos en el mercado de cambios. Tres nombres sobresalen en el radar de Boston: Isaac Paredes, Nico Hoerner y la posibilidad remota de Ketel Marte.
El actual jugador de los Astros de Houston, Isaac Paredes, es una opción tentadora por su poder ofensivo, garantizando más de 20 cuadrangulares por campaña. Aunque Boston prioriza la defensa, el "thump" de Paredes podría justificar un movimiento, especialmente si los Medias Rojas ofrecen uno de sus activos más valiosos: un jardinero zurdo. Con piezas como Jarren Duran o Wilyer Abreu, Boston tiene el capital necesario para tentar a Houston, que busca desesperadamente bates zurdos para su outfield.
Si de guante se trata, Nico Hoerner de los Cachorros de Chicago es el candidato ideal. Es considerado por muchos como el mejor segunda base defensivo de la liga. El obstáculo reside en el precio y la disposición de Chicago para desprenderse de una pieza central, a menos que Boston ponga sobre la mesa prospectos de pitcheo de alto calibre como Payton Tolle o Connelly Early, quienes ahora parecen más prescindibles tras la firma de Ranger Suárez.
Con el reporte de lanzadores y receptores programado para la próxima semana, el tiempo es el principal adversario de los Medias Rojas. La presión sobre la oficina central es evidente: añadir un bate de impacto o un guante de élite en la segunda base podría ser la diferencia entre otra temporada mediocre o el regreso a la postemporada.
