La reciente actividad en la agencia libre ha encendido las alarmas en las oficinas de las Grandes Ligas. Según un reporte de Evan Drellich para The Athletic, los propietarios de los equipos de la MLB están "furiosos" y planean presionar "al 100%" por la implementación de un límite salarial (salary cap), tras la astronómica contratación del jardinero All-Star Kyle Tucker por parte de Los Angeles Dodgers.
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"Estos muchachos van a ir por el título, cueste lo que cueste", afirmó una fuente cercana a la situación, subrayando la agresividad financiera del conjunto californiano.
El mercado se rompe en Los Ángeles y Nueva York
Los Dodgers, actuales bicampeones defensores de la Serie Mundial, sacudieron la industria el pasado jueves al acordar un contrato de cuatro años y 240 millones de dólares con Tucker. El patrullero era catalogado unánimemente como la joya de la corona en el mercado abierto.
Pero los Dodgers no son los únicos bajo la lupa. Los Mets de Nueva York también generaron fuertes reacciones al responder a la pérdida de Tucker con la firma del campocorto Bo Bichette, mediante un pacto de tres años y 126 millones de dólares. Según Drellich, los propietarios consideran que estas dos organizaciones podrían ser las únicas que se opongan firmemente a un tope salarial en las próximas negociaciones.
La brecha económica: De los 400 a los 100 millones
La disparidad en el gasto se ha vuelto insostenible para el resto de los clubes. Para el inicio de la temporada 2026, se proyecta que la nómina de los Dodgers superará la barrera de los 400 millones de dólares.
El panorama de desigualdad queda evidenciado al comparar los presupuestos previstos:
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Clubes de élite: Solo Dodgers, Mets, Blue Jays y Phillies proyectan nóminas por encima de los 300 millones de dólares.
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Clubes de bajo presupuesto: Equipos como los Marlins de Miami y los Rays de Tampa Bay probablemente se mantengan por debajo de los 100 millones de dólares.
Para la mayoría de los dueños, el acuerdo con Tucker es la prueba definitiva de que se necesitan cambios estructurales para corregir las disparidades de ingresos y competitividad.
El camino hacia el nuevo acuerdo laboral
Aunque el comisionado Rob Manfred no ha solicitado públicamente un límite salarial, su agenda para las próximas negociaciones laborales ya incluye propuestas disruptivas. Entre ellas destaca la creación de una fecha límite para la firma de agentes libres y posibles cambios en el calendario de la temporada regular.
El actual Acuerdo de Negociación Colectiva (CBA) expira el próximo 1 de diciembre, lo que coloca a la liga en un momento crítico. Se espera que los propietarios se reúnan en febrero para discutir formalmente cómo lucirían los posibles límites salariales máximos y mínimos (floors and caps), buscando forzar a los equipos pequeños a gastar más y a los grandes a moderar su inversión.
