Los Texas Rangers han sumado una dosis masiva de experiencia a su campamento de primavera. El veterano jardinero Andrew McCutchen y la organización texana han acordado un contrato de ligas menores, según informó una fuente con conocimiento del acuerdo a The Associated Press bajo condición de anonimato.
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El pacto, que aún está sujeto a la aprobación de los exámenes físicos correspondientes, estipula que McCutchen recibiría un salario de 1.5 millones de dólares si logra ganarse un lugar en la plantilla de 40 jugadores para el "Opening Day".
El reto de los 39 años
A sus 39 años, el ex Jugador Más Valioso de la Liga Nacional no tiene un camino garantizado. McCutchen dispone de apenas tres semanas de entrenamientos de primavera para convencer al cuerpo técnico de que aún puede aportar valor en un róster altamente competitivo.
Actualmente, los jardines de Texas parecen estar blindados con el talento joven de Wyatt Langford y Evan Carter, sumado a la reciente incorporación estelar de Brandon Nimmo. Sin embargo, la fragilidad física ha sido un problema para el equipo: Carter se vio limitado a solo 63 juegos en la temporada 2025 debido a diversas lesiones, lo que convierte la profundidad que ofrece "Cutch" en un seguro de vida necesario.
Un bateador designado estratégico
Más allá de los jardines, el valor de McCutchen reside en su capacidad para castigar a los lanzadores zurdos. En el esquema actual de los Rangers, el veterano Joc Pederson está perfilado para consumir la mayoría de los turnos como bateador designado; no obstante, al ser Pederson un bateador zurdo, McCutchen se presenta como el complemento ideal para alternar en la alineación según el lanzador abridor del rival.
En 2025, McCutchen demostró que todavía tiene pólvora en el madero al registrar 13 cuadrangulares y 57 carreras impulsadas en 135 partidos con los Piratas de Pittsburgh, manteniendo un OPS respetable de .700.
El adiós a la "Ciudad del Acero"
Este movimiento marca, posiblemente, el cierre definitivo del vínculo entre McCutchen y los Piratas de Pittsburgh, la franquicia que lo seleccionó en la primera ronda del draft de 2005. Tras un regreso emocional hace tres temporadas, el jardinero se despidió como el jugador más emblemático de la organización en el siglo XXI.
Aunque el gerente general de los Piratas, Ben Cherington, expresó en febrero su deseo de mantener una relación fuerte con el jugador, la realidad del mercado dictó sentencia. La contratación del dominicano Marcell Ozuna por parte de Pittsburgh eliminó cualquier espacio disponible en el róster para McCutchen, obligándolo a buscar una oportunidad fuera de Pensilvania.
"Pase lo que pase, Andrew es un Pirata y nuestro deseo será seguir teniendo una relación fuerte con él en el futuro", afirmó Cherington recientemente.
Ahora, el cinco veces All-Star buscará escribir un último capítulo en Texas, aportando el liderazgo de un veterano que ya sabe lo que es cargar con el peso de una franquicia sobre sus hombros.