El alero de los Boston Celtics, Jaylen Brown, no se guardó nada tras la ajustada derrota del jueves ante los Oklahoma City Thunder. Más allá del resultado, el jugador lamentó el auge de las faltas provocadas intencionalmente en la NBA y la aparente disposición de los árbitros a recompensar ese estilo de juego.
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"No lo sé, tal vez todo salga bien al final, pero yo no soy de los que provoca faltas", declaró Brown a los medios, incluyendo a Tim MacMahon de ESPN. "No busco fingir ni nada por el estilo, pero es casi como si tuviera que hacerlo... Hubo un par de jugadas en el último cuarto donde sentí que ataqué con fuerza, subí con determinación y no me dieron el beneficio de la duda".
El jugador estrella de los Celtics subrayó que, en el baloncesto actual, "vender" el contacto parece ser más efectivo que intentar anotar: "Tal vez si hubiera fallado a propósito, habría podido vender la falta. Y esas son las jugadas que deciden los partidos".
Ética de juego vs. manipulación
Brown terminó el encuentro con 34 puntos tras encestar 10 de 25 tiros de campo. Curiosamente, registró su tercer total más alto de la temporada desde la línea de suspiros con 14 intentos de tiros libres, siete de ellos en el periodo final. Sin embargo, su crítica apunta a un problema de fondo en la filosofía de la liga.
"Felicitamos a los jugadores por jugar de la manera correcta, pero favorecemos a aquellos que intentan manipular el juego para su propio beneficio", añadió el cinco veces All-Star. "Simplemente no creo que esto sea baloncesto. Juguemos al básquet. Todo ese rollo de provocar faltas me da igual".
La sombra de Shai Gilgeous-Alexander y un récord histórico
Aunque Brown evitó mencionar nombres propios, sus comentarios surgieron tras enfrentar a Shai Gilgeous-Alexander, quien a menudo es señalado por los críticos por acentuar los contactos. El vigente MVP, que ocupa el tercer lugar en la liga en intentos de tiros libres (9.2 por partido, solo detrás de Luka Doncic y Giannis Antetokounmpo), firmó una noche histórica en el TD Garden.
Con sus 35 puntos, seis rebotes y nueve asistencias, Gilgeous-Alexander extendió su racha de partidos anotando al menos 20 puntos a 127 encuentros consecutivos, superando el legendario récord de Wilt Chamberlain. Pese a la narrativa del "foul-baiting", cabe destacar que Shai solo lanzó ocho tiros libres en todo el partido y ninguno de ellos ocurrió en el último cuarto, donde anotó 14 unidades.
Antecedentes de frustración
Estas declaraciones son las primeras que Brown ofrece desde su expulsión el pasado martes ante los San Antonio Spurs. En aquel encuentro, recibió dos faltas técnicas consecutivas por protestar de forma airada una falta no cobrada del novato Stephon Castle, lo que evidencia que el jugador de los Celtics ha llegado a su límite con el arbitraje actual.
"Una cosa es que te hagan una falta real", concluyó Brown, "pero otra es cuando ni siquiera intentas encestar y solo chocas tu cuerpo contra el defensor para que parezca falta. Ahí es donde digo: 'vamos'. Pero así está nuestra liga. O te tiras al suelo o te rindes. Quizás deba empezar a fingir un poco más".
