La búsqueda del cuadro con seis ganadores impulsa a la fanaticada hípica hacia métodos que desafían la lógica puramente deportiva. Hoy en día, los apostadores agotan todos los recursos a su alcance para descifrar los enigmas de las jugadas exóticas. Sin embargo, esta sed de información no es nueva y, en décadas pasadas, cruzó la frontera de lo racional para adentrarse en el terreno de lo místico.
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El fenómeno de la revista Cromos en 1971
Un antecedente fascinante de esta tendencia ocurrió en el año 1971. La reconocida revista Cromos captó la atención del público con una sección que vinculaba el destino de los apostadores con el cosmos. En sus páginas, cada signo zodiacal ofrecía recomendaciones específicas de números para las válidas del 5y6 nacional.
Aquella propuesta no solo vendió ejemplares, sino que convirtió la interpretación de las constelaciones en una herramienta de consulta tan consultada como las diferentes revistas hípicas para el momento.
La mecánica del horóscopo en la jugada
El horóscopo, un sistema que la ciencia cataloga como pseudociencia, se basa en la premisa de que la posición de los astros, planetas, Sol y Luna influye de forma directa en la personalidad y el futuro de los individuos. El término proviene de las voces griegas "hora" (tiempo) y "skopeo" (examinar), cuya traducción literal es "mirar la hora".
Bajo esta premisa, la hora del nacimiento define una carta astral única. Para el hípico de los años setenta, esa misma energía celestial podía trasladarse a la arena de La Rinconada. Si los astros favorecían a un signo en particular, los números asociados a esa fortuna debían figurar, sin falta, en el sellado del domingo.
Entre la fe y el dividendo
Aunque el análisis técnico de los purasangres domina la escena actual, el recuerdo de la revista Cromos subraya una realidad innegable: el hípico venezolano es un soñador por naturaleza. Ya sea a través de los tiempos de traqueo o mediante la consulta de los signos del zodíaco, el objetivo final se mantiene intacto: alcanzar la combinación perfecta que transforme un simple boleto en una fortuna. La historia demuestra que, en la lucha por el éxito, incluso las estrellas tienen un lugar en el programa oficial.
