Los Navegantes del Magallanes lo hicieron de nuevo. El equipo dirigido por Yadier Molina viajó a Barquisimeto este lunes 19 de enero, y se llevó un triunfo realmente formidable e increíble ante Cardenales de Lara, por pizarra de 3-2, para meterse de lleno en la pelea por un cupo en la Gran Final de nuestra pelota.
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El equipo filibustero se apoyó en una excelente labor de su cuerpo de lanzadores, que por fin estuvo al nivel mostrado en la ronda regular, para silenciar a una siempre productiva y complicada ofensiva larense. Dentro de ese grupo de pitchers que destacaron, estuvo uno que ha sido garantía para "La Nave" durante todo el año: Felipe Rivero.
Con un out y hombre en segunda, el exgrandesligas se montó en el montículo magallanero, con la misión de sacar a los suyos del aprieto en el octavo inning. Rivero no solo sacó el cero, sino que además continuó para el noveno, y se anotó un juego salvado de antología, para dejar a los suyos a un juego del segundo lugar.
Felipe Rivero en modo cuchillo
Felipe Rivero entró en el octavo inning en una situación compleja para los suyos, ya que además de haber hombre en segunda con un out, venía al bate Luisangel Acuña, quien ha sido uno de los mejores peloteros de este Round Robin, por lo que representaba un reto complicado.
El serpentinero retiró a Acuña con un rodado, y luego logró un fantástico ponche ante Danry Vásquez, con un pitcheo quebrado en la esquina alta de la zona. Por su buen desempeño, regresó para lanzar el noveno inning y buscar un salvamento que consiguió por la vía rápida, con par de ponches.
De esta manera, Felipe Rivero dejó su efectividad del Round Robin en 2.16, además de 12 ponches en 8.1 entradas de acción, números que lo convierten en uno de los mejores brazos del bullpen filibustero en lo que va de postemporada.