El Hipódromo de Santa Anita Park, ubicado en Arcadia, ha introducido un nuevo y polémico elemento para sus visitantes: máquinas tragamonedas. Esta decisión ha tomado por sorpresa a la opinión pública y, especialmente, a las asociaciones que gestionan los juegos de azar en el estado de California.
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Se han instalado 26 terminales de apuestas en la planta baja del recinto. Estas máquinas estarán operativas exclusivamente durante los días de competencias hípicas que, en el actual Classic Meet, se celebran de jueves a domingo.
Una polémica legal a la vuelta de la esquina
Las carreras de caballos en esta región están bajo la jurisdicción de la Comisión de Carreras de California (CHRB). Sin embargo, el panorama de las apuestas de casino —que incluye cartas, máquinas tragamonedas y bingo— es manejado históricamente por las tribus nativas americanas, quienes poseen la exclusividad de este mercado en diversos sectores del estado.
El grupo 1/ST, propietario de Santa Anita Park, se enfrenta ahora a la Asociación de Juegos Indígenas, organismo que asegura no haber sido informado sobre este movimiento en el circuito hípico.
Víctor Rocha, presidente de la asociación, declaró contundentemente a Los Angeles Times: “Saben claramente lo que están haciendo; son personas inteligentes, pero es evidente que se trata de un juego de azar. Obtendrán la respuesta adecuada, políticamente hablando”.
Autoridades hípicas locales desconocían la medida
La sorpresa no ha sido solo para los nativos americanos. La propia Comisión de Carreras de California manifestó su desconocimiento formal sobre la instalación de estos terminales. Un portavoz de la institución expresó: “Como todo el mundo, habíamos oído rumores, pero la Comisión de Carreras no estaba al corriente de esta medida”.
Esta situación ha derivado en una disputa donde Santa Anita es señalada por "invadir" competencias que no le corresponden. Según Rocha, el hipódromo está buscando una "laguna legal" para incursionar en el juego digital y de casino, lo que representaría una violación directa de los acuerdos estatales vigentes.
“Se puede esperar una respuesta muy contundente”, sentenció el dirigente indígena.