El FC Barcelona ha hecho oficial este martes la salida de uno de sus talentos formados en La Masía. El mediapunta gallego Dro Fernández se marcha al París Saint-Germain tras alcanzarse un acuerdo valorado en 8,2 millones de euros. El joven canterano se vincula con la entidad parisina para las próximas cuatro temporadas, firmando un contrato que se extiende hasta junio de 2030.
NOTAS RELACIONADAS
Luis Enrique, el factor determinante
La figura de Luis Enrique ha sido fundamental para que la operación llegara a buen puerto. El técnico asturiano insistió personalmente en la incorporación del español, lo que aceleró las negociaciones entre clubes. Aunque varios equipos europeos mostraron interés en el mediapunta, la firmeza del PSG y la presencia del exseleccionador español decantaron la balanza.
El quiebre con Hansi Flick
La salida de Dro Fernández tomó velocidad tras un episodio reciente con el cuerpo técnico blaugrana. Según trascendió, tras una reunión con Hansi Flick, el rendimiento o la actitud del jugador habrían sorprendido negativamente al técnico alemán, quien tomó la decisión de separarlo del grupo de forma inmediata. Este desencuentro facilitó que el club buscara una salida rápida en este mercado de invierno.
Los detalles económicos del traspaso
Un aspecto curioso de la operación es el monto final. Aunque el jugador tenía una cláusula de rescisión de seis millones de euros, el traspaso se formalizó por 8,2 millones debido a una cuestión de optimización fiscal.
Al estructurar la operación como un traspaso acordado y no como el pago directo de la cláusula en LaLiga (que implicaría el pago del IRPF por parte del jugador tras recibir el dinero), el PSG logra un proceso más ágil y económicamente eficiente, a pesar de abonar una cifra superior a la cláusula original.
Un adiós inesperado para la directiva
Esta mañana, el futbolista superó con éxito el reconocimiento médico en París. En el seno del FC Barcelona, la noticia ha dejado un sabor agridulce. Tanto Hansi Flick como el presidente Joan Laporta se mostraron sorprendidos por la firme decisión del joven de abandonar el club.
Según explicaciones de la directiva, fue el propio Dro quien comunicó su deseo de no continuar. Su agente respaldó esta postura, argumentando que no se podrían cumplir las condiciones acordadas previamente una vez que el futbolista cumpliera los 18 años, lo que terminó de romper el vínculo con el equipo catalán.