El despacho de Joan Laporta vuelve a convertirse en el epicentro de la tensión en Barcelona. A medida que se acerca el final de la temporada, la dirección deportiva del se enfrenta a su enemigo más recurrente, la incertidumbre financiera.
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La gran incógnita sigue siendo si el club logrará operar bajo la regla 1:1, una situación que permitiría fichar e inscribir con normalidad, pero que hoy depende de acuerdos comerciales y ajustes que aún no se han cristalizado.
A pesar del optimismo que emana desde la presidencia, la realidad es que el Barça tiene tres nombres propios sobre la mesa que deben resolverse con urgencia para planificar el próximo curso.
Los casos a resolver
Marcus Rashford
El delantero inglés ha caído de pie en el esquema azulgrana, pero su permanencia definitiva no es gratuita. El Barcelona tiene en sus manos una opción de compra de 30 millones de euros que debe abonar al Manchester United si desea retenerlo.
El director deportivo, Deco, tendrá que decidir si invertir esa cantidad en él o reservarlos para otras posiciones más críticas.
Ferran Torres
El "Tiburón" tiene contrato hasta 2027, una fecha que parece lejana pero que en términos de mercado es una señal de alerta. El club no quiere repetir errores del pasado y verse obligado a malvender al jugador el próximo año por miedo a que se marche gratis en su última temporada.
Ferran ha sido una sido una pieza útil para Hansi Flick, y la directiva considera que su renovación es prioritaria para mantener la profundidad de la plantilla.
Robert Lewandowski
El futuro del ataque culé sigue pasando por las botas del polaco, pero el jugador aún no ha comunicado su decisión final. Lewandowski termina contrato en 2026 y los rumores sobre ofertas de ligas exóticas o su propio deseo personal mantienen el futuro en vilo.
En Barcelona aguardan una respuesta definitiva para saber si debe acudir al mercado en busca de un "9" de élite o si puede seguir confiando en la veteranía del ex Bayern Múnich un año más.