El delantero portugués Cristiano Ronaldo no pudo evitar la caída del Al Nassr en el choque más esperado de la liga saudí. En un duelo directo por la cima del campeonato ante el Al Hilal, el astro luso volvió a ser protagonista, aunque el resultado final terminó empañando su registro personal. Con este encuentro, el capitán del Al Nassr dio un paso más en su histórico camino hacia la meta de los 1,000 goles de por vida.
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Un inicio esperanzador y el sueño de los mil goles
El partido comenzó de cara para los visitantes. En una jugada que recordó la calidad de élite de su plantilla, CR7 aprovechó una brillante combinación colectiva entre Joao Félix y Kingsley Coman para fusilar al guardameta rival dentro del área.
Con este tanto, el portugués alcanza la estratosférica cifra de 959 goles oficiales, situándose a tan solo 41 dianas de la histórica marca de los cuatro dígitos. En ese momento, el Al Nassr parecía tener el control del ritmo y del marcador, alimentando la esperanza de recortar distancias en la tabla.
Remontada del líder y debacle final
Sin embargo, el guion cambió radicalmente tras el descanso. El Al Hilal reaccionó con contundencia y, haciendo gala de su jerarquía, logró darle la vuelta al marcador gracias a dos penaltis convertidos con frialdad. El conjunto local terminó por sentenciar el encuentro con un 3-1 definitivo que dejó sin respuesta a los dirigidos por Luis Castro.
La situación se tornó aún más gris para el Al Nassr en el tramo final, cuando su portero, Nawaf, vio la tarjeta roja tras una acción desesperada, dejando a su equipo con diez hombres. Con este resultado, el Al Hilal mantiene su condición de invicto y amplía su ventaja a siete puntos en la clasificación. Esta derrota deja al conjunto de Cristiano con un margen de error prácticamente inexistente si desea mantener vivas sus aspiraciones al título esta temporada.
