Lo que antes era un idilio de bailes y ovaciones se ha transformado en un escenario hostil. El Santiago Bernabéu dictó sentencia en el último encuentro frente al Levante, y el principal señalado no fue otro que Vinícius Jr.
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La relación entre la estrella brasileña y la grada madridista parece haber alcanzado un punto de no retorno tras una tarde que ya se califica de "fractura total".
La tensión no esperó al pitazo inicial. A Vini se le vio visiblemente afectado desde los ejercicios de calentamiento. Cabizbajo y con gestos de incredulidad, el brasileño ya percibía la hostilidad de una afición que, cansada de los últimos resultados y de la irregularidad del equipo, centró su ira en su figura.
Cuando la megafonía anunció su nombre, el estruendo fue ensordecedor. Aunque la pitada fue generalizada para toda la plantilla tras los recientes altibajos, la intensidad de los silbidos aumentó drásticamente cada vez que el "7" tocaba el balón.
El gesto en redes
Tras el amargo compromiso, y en medio de un clima de incertidumbre total, Vinícius decidió romper el silencio de forma sutil a través de sus redes sociales. El delantero publicó una fotografía posando con la camiseta conmemorativa de sus 350 partidos con la elástica blanca.
Junto a la foto etiquetó a la cuenta oficial en Instagram del "Real Madrid" y agregó un corazón blanco.
Para muchos, este gesto es un intento de reafirmar su compromiso con la institución por encima de las críticas; para otros, suena a una despedida elegante de quien sabe que sus días en Chamartín están contados.
La renovación se congela
La gravedad de lo ocurrido en el Bernabéu trasciende lo emocional y llega a lo contractual. Fuentes cercanas al entorno del exjugador del Flamengo aseguran que, de mantenerse este clima de hostilidad, Vinícius no renovará su contrato.
Si la reconciliación con la grada no llega en los próximos meses, el club se verá obligado a negociar su traspaso al finalizar la presente temporada para evitar que su valor se devalúe.
Gigantes de la Premier League y el PSG se mantienen al acecho, conscientes de que uno de los mejores jugadores del mundo está viviendo sus horas más bajas en la capital española.