Lo que se vivió anoche no fue solo un debut; fue una declaración de intenciones. Endrick, la joya brasileña, necesitó apenas 90 minutos para demostrar por qué es considerado un talento generacional, destrozando una estadística que parecía inamovible en el fútbol francés esta temporada.
Un récord pulverizado en una sola noche
Hasta antes de esta jornada, la Ligue 1 se había caracterizado por defensas feroces y bloques bajos que hacían del regate una tarea titánica. De hecho, ningún jugador en todo el campeonato francés (incluyendo estrellas consagradas y especialistas en el uno contra uno) había logrado registrar más de 5 regates exitosos en un solo partido en lo que va de campaña.
Ese techo de cristal fue hecho añicos por Endrick. En su estreno oficial, el joven delantero completó 8 regates exitosos, dejando en evidencia a la zaga rival y superando con creces el máximo registro previo de la competición.
Análisis de una exhibición sin precedentes
La cifra de 8 regates no es solo un número; es un síntoma de un jugador que no entiende de periodos de adaptación. Mientras que el resto de la liga promedia un éxito de regate mucho más conservador, Endrick mostró una verticalidad y una confianza impropias de un debutante.
Su actuación no solo le otorga los tres puntos a su equipo, sino que envía un mensaje directo a los cuerpos técnicos de Francia: el paradigma defensivo de la liga acaba de cambiar.
