La eliminación en las semifinales de la Copa del Rey ante el Atlético de Madrid, por un marcador global de 4-3, no ha sido el único golpe duro para el FC Barcelona.
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El club azulgrana sale del torneo con la enfermería llena tras confirmarse las lesiones musculares de Jules Koundé y Alejandro Balde, quienes se sumaron a la lista de bajas en un partido de alta intensidad que dejó secuelas físicas preocupantes.
Momento de buscar soluciones
Estas ausencias llegan en el peor momento posible para Hansi Flick, quien ya no contaba con piezas clave como Andreas Christensen, Frenkie de Jong, Gavi y su máximo referente ofensivo, Robert Lewandowski.
Con la defensa bajo mínimos y el mediocampo sin uno de sus motores principales, el técnico alemán se ve obligado a reestructurar el equipo de emergencia para afrontar el tramo más decisivo de la temporada.
Nombres como Eric García, Pau Cubarsí, Ronald Araujo, Gerard Martín y Joao Cancelo son los únicos activos que quedan en defensa; por lo que, deberán mostrar un alto desempeño.
Con el foco en Liga y Champions
Pese al adiós copero, el Barcelona no tiene margen para el lamento, ya que sigue inmerso en la lucha por LaLiga y mantiene sus aspiraciones intactas en la Champions League.
Sin sus laterales titulares, Flick tendrá que recurrir a la cantera y a soluciones tácticas improvisadas para sostener el liderato en el campeonato doméstico y sobrevivir a las eliminatorias europeas que están a la vuelta de la esquina.
La profundidad de la plantilla y el talento de La Masia serán, ahora más que nunca, el principal salvavidas de un proyecto que se juega los títulos grandes con el hospital a pleno rendimiento.