Los Navegantes del Magallanes han encendido los motores en el momento más crítico de la postemporada. Con una seguidilla de cuatro victorias consecutivas, el equipo dirigido por Yadier Molina ha pasado de la incertidumbre a pelear palmo a palmo por un boleto a la Gran Final de la LVBP. Actualmente, la Nave Turca ostenta un récord de 7-6, situándose a tan solo un juego de la cima, lo que convierte sus últimos tres compromisos en verdaderas finales donde no hay margen de error.
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Tres paradas para asegurar el boleto
El envión anímico de las cuatro victorias al hilo ha transformado el clubhouse, pero el calendario que resta es exigente. Magallanes depende de sí mismo para inscribir su nombre en la instancia definitiva, y para ello deberá sortear tres obstáculos fundamentales ante rivales directos y equipos que buscan cerrar con honor.
- 22 de enero Vs. Cardenales (Valencia)
- 24 de enero Vs. Cardenales (Barquisimeto)
- 25 de enero Vs. Bravos (Valencia)
Con una marca de 7-6, el equipo sabe que llegar a 9 o 10 victorias suele ser el número mágico para avanzar. La afición magallanera está lista para apoyar en un cierre de infarto donde cada pitcheo cuenta.