En el béisbol, hay momentos en los que un jugador entra en "la zona", ese estado de gracia donde la pelota parece una fruta gigante y el contacto es inevitable. Ángel Reyes no solo ha entrado en esa zona; se ha adueñado de ella. Su desempeño en lo que va del Round Robin es, por decir lo menos, una exhibición de dominio absoluto con el madero.
Números de jugador más valioso
La frialdad de las estadísticas suele ocultar el drama del juego, pero en el caso de Reyes, los números gritan protagonismo. En apenas 25 turnos al bate, el artillero ha despachado 11 imparables, lo que equivale a un astronómico promedio de .440.
Sin embargo, no se trata solo de chocar la bola. Reyes está produciendo con fuerza y en momentos clave:
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Extrabases: Ha conectado 2 dobles, 1 triple y 1 cuadrangular.
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Producción: Acumula 6 carreras impulsadas y ha cruzado el plato en 7 ocasiones.
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Disciplina en el plato: Quizás el dato más revelador de su enfoque es su relación de boletos y ponches; ha negociado 6 boletos y apenas se ha ponchado 2 veces.
El factor OPS: Fuera de serie
Para los amantes de la sabermetría, el impacto de Reyes se resume en su OPS de 1.268. Esta cifra (que combina la capacidad de embasarse con el poder de alcanzar bases extra) lo sitúa en la élite de la postemporada, convirtiéndolo en el bateador más temido por los lanzadores contrarios en la actualidad.
