La derrota de los Rockets ante los Charlotte Hornets (99-109) el pasado 5 de febrero de 2026 dejó un sabor agridulce en la grada del Toyota Center, pero sirvió como escenario para una hazaña individual. Kevin Durant se convirtió oficialmente en el jugador más veterano en la historia de la franquicia en registrar un partido de más de 30 puntos y 5 robos de balón.
A sus 37 años, KD demostró que su impacto no se limita a su icónico tiro en suspensión. Al terminar con 31 puntos y 5 recuperaciones, Durant superó registros de leyendas de la organización como Clyde Drexler o Hakeem Olajuwon, quienes en sus etapas de madurez en Houston no lograron combinar tal volumen de puntos con semejante actividad defensiva.
Los detalles de una noche histórica
-
Ofensiva quirúrgica: Durant anotó 31 puntos con una eficiencia del 52% en tiros de campo, incluyendo tres triples que mantuvieron a Houston en la pelea hasta el último cuarto.
-
Manos de seda, defensa de hierro: Sus 5 robos no fueron producto del azar, sino de una lectura de juego que solo décadas de experiencia pueden otorgar, cortando líneas de pase y desquiciando a los jóvenes escoltas de Charlotte.
-
Consistencia de acero: Esta actuación llega apenas días después de haber sido nombrado para su 16.º All-Star Game, consolidándose también como el jugador de mayor edad en la historia de los Rockets en recibir tal honor.
"Muchos hablan de su edad, pero cuando lo ves en la cancha, solo ves a un tipo que ama el baloncesto y que sigue siendo el mejor jugador en el parqué", comentó el técnico Ime Udoka tras el encuentro.
Con esta marca, Durant reafirma que su llegada a Houston no fue para un retiro dorado, sino para demostrar que su capacidad de producción es inmune al paso del calendario. Mientras el equipo busca consolidarse en la Conferencia Oeste, su estrella principal se dedica a borrar récords que parecían inalcanzables para alguien nacido en la década de los 80.