Lo que debía ser el debut más esperado en la capital de los Estados Unidos tendrá que esperar, al menos, siete meses más. Apenas días después de ser el protagonista del movimiento más sísmico del mercado de traspasos, Anthony Davis no se vestirá de corto con los Washington Wizards en lo que resta de la temporada 2025-26.
La noticia, adelantada por el periodista Chris Haynes, confirma que la organización y el jugador han decidido priorizar una recuperación total de sus lesiones en la mano izquierda y la ingle para garantizar que Davis esté al 100% para el campamento de entrenamiento de la campaña 2026-27.
Crónica de un traspaso relámpago
El camino de Davis hacia Washington ha sido tan accidentado como su historial médico reciente. Tras un año para el olvido en los Dallas Mavericks (donde llegó en febrero de 2025 en el sonado canje por Luka Doncic), La Ceja solo pudo disputar 20 partidos esta temporada antes de lesionarse los ligamentos de su mano el pasado 8 de enero.
A pesar de las dudas sobre su estado físico, los Wizards apretaron el gatillo en la fecha límite (5 de febrero) para adquirirlo, enviando un paquete que incluyó a Khris Middleton y múltiples selecciones de draft.
El plan maestro de los Wizards
La decisión de sentar a Davis no es una rendición, sino una estrategia de mercado y reconstrucción. Washington (14-36) se encuentra actualmente en la parte baja de la Conferencia Este y forzar el regreso de su nueva estrella no tendría sentido competitivo.
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La pareja del futuro: Con Trae Young también lidiando con problemas de rodilla, los Wizards prefieren guardar a su "dúo dinámico" para el próximo año, evitando riesgos innecesarios.
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Misión: Sin Davis en cancha, el equipo asegura una mejor posición en el Draft de 2026, donde figuras como Cameron Boozer o AJ Dybantsa asoman como las piezas finales del rompecabezas.
Para Davis, de 32 años, este parón forzado es una apuesta por su legado. Tras ser blanco de críticas constantes en Dallas por su incapacidad de mantenerse en pista (18 lesiones reportadas en menos de un año), el ala-pívot busca silenciar los ruidos externos con una preparación física sin precedentes.
"Washington tiene un plan y yo soy parte de él. El objetivo es ganar, y para ganar necesito estar sano", habría comunicado Davis a la directiva tras el anuncio.