En el mundo del deporte, hay números que simbolizan la gloria y otros que se convierten en una celda. Para Rick Carlisle, el número 999 ha pasado de ser un presagio de celebración a una cifra que define la crisis más profunda en la historia de los Indiana Pacers.
Desde el pasado 8 de diciembre de 2025, cuando los Pacers derrotaron a los Sacramento Kings, Carlisle ha estado a una sola victoria de convertirse en el undécimo entrenador en la historia de la NBA en alcanzar los 1,000 triunfos de por vida. Sin embargo, un mes después, el brindis sigue congelado. Indiana extendió su racha negativa a 13 derrotas consecutivas, estableciendo un nuevo y lúgubre récord para la franquicia.
Crónica de un colapso
Lo que comenzó como una temporada de "resaca" tras alcanzar las Finales de la NBA en 2025, se ha transformado en un naufragio total. La ausencia de la estrella Tyrese Haliburton, quien se recupera de una rotura del tendón de Aquiles sufrida en el Game 7 de las finales pasadas, ha dejado al equipo sin brújula.
Los datos de la debacle son demoledores:
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La racha: Las 13 derrotas al hilo superan las peores marcas de la franquicia registradas en las décadas de los 80 (82-83, 84-85 y 88-89).
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El ataque: Sin Haliburton, los Pacers han caído al puesto 30 (último) en eficiencia ofensiva, porcentaje de tiro y asistencias por partido.
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El factor Carlisle: El entrenador, conocido por su brillantez táctica, ha utilizado 20 alineaciones titulares diferentes en lo que va de campaña, buscando desesperadamente una combinación que detenga la hemorragia.
Un hito en suspenso
Sentarse en 999 victorias durante 30 días es una tortura estadística para un futuro Miembro del Salón de la Fama. Carlisle está destinado a unirse a nombres como Gregg Popovich, Pat Riley y Phil Jackson, pero la "Maldición del Mil" parece haber caído sobre Indianapolis.
"Estamos progresando, aunque los resultados no lo digan", comentó Carlisle tras la última derrota. "Estoy orgulloso de cómo batallan mis jugadores, pero tenemos que aprender a cerrar los partidos". La realidad es que Indiana ha perdido cinco de estos 13 encuentros por un margen menor a 5 puntos, evidenciando una falta de liderazgo en los momentos clave (el llamado clutch).
¿Hacia dónde van los Pacers?
Con un récord actual de 6 victorias y 31 derrotas, la directiva de Indiana se encuentra en una encrucijada. Mientras Carlisle busca su victoria 1,000, los aficionados ya miran hacia el Draft de 2026. Los Pacers lideran actualmente las proyecciones para la lotería, con nombres como Cameron Boozer (la estrella de Duke) en el horizonte como posible salvador de la franquicia.
El próximo jueves, Indiana visitará a los Charlotte Hornets. Será una nueva oportunidad para que Carlisle finalmente cruce el umbral de las cuatro cifras y para que los Pacers detengan una caída libre que amenaza con borrar todo el prestigio ganado el año anterior.