El 4 de febrero de 2025, la hípica mundial se vistió de luto ante la noticia del fallecimiento del Príncipe Karim al-Hussaini, líder espiritual de los musulmanes chiitas ismaelíes nizaríes, conocido universalmente como el Aga Khan IV.
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Para la industria de los purasangres, su figura representó la máxima expresión del prestigio y la clase. Bajo su guía, el proyecto hípico familiar iniciado por su abuelo, el Aga Khan III, hace más de un siglo, alcanzó niveles de éxito incomparables, consolidándose como un imperio de cría y competición de élite.
El Aga Khan IV falleció en Lisboa, Portugal, a los 88 años, rodeado de su familia. Su trayectoria dejó una huella imborrable en los escenarios más exigentes, conquistando pruebas de la talla del Prix de L'Arc de Triomphe (G1), la Breeders’ Cup Turf (G1) y el Epsom Derby (G1).
Un legado que trasciende el tiempo
Al cumplirse el primer aniversario de su deceso, las redes sociales se han inundado de mensajes conmemorativos por parte de instituciones, hipódromos y medios especializados que mantienen viva su memoria.
El legendario Hipódromo de Ascot en Inglaterra, donde el Príncipe vivió tardes de gloria, publicó un emotivo mensaje en su cuenta de X (antes Twitter): "Con caballos legendarios criados por él, como Shergar o Calandagan, triunfantes a través de los años en Ascot, su legado permanece vigente a través del icónico Aga Khan Studs".
Por su parte, el medio británico At The Races compartió una fotografía histórica del Aga Khan IV dando instrucciones a uno de sus jinetes, acompañada del texto: "Recordando al legendario propietario y criador a un año de su fallecimiento".
Asimismo, la organización Aga Khan Studs emitió un comunicado oficial reafirmando su compromiso con la visión de su fundador: "Se le extraña profundamente, pero su legado continúa vivo a través de los caballos que crió y la excelencia que inspiró en todos nosotros".
