Pete Crow-Armstrong no tiene miedo de ser el centro de la controversia. El jardinero central de los Cachorros de Chicago ha lanzado un dardo directo al corazón de la afición de los Dodgers de Los Ángeles, asegurando que existe una diferencia abismal entre la pasión que se vive en el Wrigley Field y el ambiente en el Dodger Stadium.
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En una entrevista reciente con Wayne Drehs para la revista Chicago, el patrullero estrella no se guardó nada al comparar a ambas fanaticadas. “Amo a Chicago cada vez más”, confesó. “Es una ciudad increíble. La gente es genial. Se preocupan. No son solo aficionados al beisbol que van al partido, como los de los Dodgers, a tomarse fotos y lo que sea. Aquí prestan atención. Se preocupan de verdad”.
Una crítica con tintes personales
Lo que hace que estas declaraciones sean aún más punzantes es el origen del jugador. Crow-Armstrong nació y creció en Sherman Oaks, en pleno corazón de Los Ángeles. Sin embargo, parece haber dejado atrás cualquier lealtad hacia su ciudad natal para abrazar por completo la mística de los "Cubbies".
El joven de 23 años es consciente de que su actitud en el diamante no siempre agrada a sus rivales. "A veces doy la impresión de ser un imbécil", admitió con honestidad. "Así es como le presento mi diversión a la gente, supongo. No soy ruidoso ni me irrito en ningún otro sitio. El campo es donde puedo hacer esas cosas. Así que, claro, le caigo mal a la gente".
El peso de la asistencia y el éxito
Las palabras de Crow-Armstrong llegan en un momento en que los Dodgers viven una época dorada. Como bicampeones defensores de la Serie Mundial (2024-2025), el equipo californiano lideró las Grandes Ligas en asistencia durante la temporada pasada, superando la impresionante cifra de 4 millones de aficionados.
Por su parte, los Cachorros se mantuvieron como una de las plazas más sólidas del beisbol, terminando en la sexta posición con más de 3 millones de espectadores, lo que respalda la tesis de PCA sobre la lealtad de su público, incluso en etapas de reconstrucción o competencia feroz.
Cita marcada en el calendario: Regreso a casa
La verdadera prueba de fuego para Crow-Armstrong no será ante los micrófonos, sino en el terreno de juego. Los Cachorros tienen programada su visita a Los Ángeles para una serie de tres encuentros del 24 al 26 de abril.
Tras llamar "fotógrafos" a los seguidores del equipo azul, es casi seguro que el recibimiento en Chavez Ravine será de todo menos amistoso. Para un jugador que admite disfrutar siendo el blanco de las críticas, el escenario está servido para una de las series más picantes del primer mes de campaña.