Javier Báez, el carismático infielder de los Tigres de Detroit, no podrá vestir la camiseta del "Team Rubio" tras confirmarse su ausencia semanas atrás debido a un control antidopaje positivo por marihuana. La noticia, que ha sacudido los campos de entrenamiento en Florida, deja a la isla sin uno de sus líderes naturales en el terreno.
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Una confesión honesta desde Lakeland
A diferencia de otros casos donde los atletas buscan excusas en suplementos contaminados o errores administrativos, "El Mago" optó por la transparencia absoluta. Durante la jornada de este martes en el complejo de los Tigres en Lakeland, Florida, Báez enfrentó a los medios con una seriedad que contrastaba con su habitual estilo de juego eléctrico.
"No quiero señalar a nadie porque esto es completamente mi culpa. Yo fui el que falló la prueba", declaró el jugador de 33 años. El infielder reconoció que esta situación afecta directamente a su familia y a su reputación, aunque subrayó que, tras el dolor del momento, debe enfocarse en la extenuante temporada que le espera en las Grandes Ligas.
El choque de normativas: MLB vs. WBSC
Lo que hace este caso particularmente complejo (e incluso absurdo para algunos) es la diferencia de criterios entre las organizaciones. Bajo el reglamento actual de la Major League Baseball (MLB), Báez no habría enfrentado sanción alguna, ya que la liga dejó de suspender a los jugadores del roster de 40 por consumo de marihuana tras la temporada 2019.
Sin embargo, el Clásico Mundial de Beisbol se rige por las normas de la Confederación Mundial de Beisbol y Sóftbol (WBSC), organismo que mantiene la marihuana en su lista de sustancias prohibidas. Esta discrepancia ha dejado a Puerto Rico en una posición vulnerable, perdiendo a un All-Star que venía de una sólida campaña 2025.
Panorama complicado para Puerto Rico
La baja de Báez no llega sola, lo que agrava la crisis en el campamento boricua. Esa misma semana se confirmó que Francisco Lindor, el otro pilar del campocorto, tampoco participará en el certamen por complicaciones con los seguros y una inoportuna lesión en el hueso ganchoso ni tampoco Carlos Correa, al no recibir la aprobación de los Astros de Houston.
Para una selección que históricamente se ha basado en la química de sus jugadores de cuadro, perder a Báez, Correa y Lindor de forma simultánea representa un desafío monumental para el cuerpo técnico de la isla.
El futuro de Báez en Detroit
A pesar del trago amargo, Báez parece decidido a dar vuelta la página rápidamente. "Entiendo las reglas. No es como si estuviera tomando esteroides para durar más o algo parecido", puntualizó el jugador, dejando clara la diferencia entre una sustancia recreativa y una que mejora el rendimiento deportivo.