La Comisión de Selecciones Nacionales de México anunció de manera oficial este martes la baja del infielder Ramón Urías para la sexta edición del Clásico Mundial de Beisbol (WBC). El sonorense, quien recientemente firmó un contrato por una temporada con los Cardenales de San Luis, ha decidido dar un paso al costado tras llegar a un acuerdo con la organización de Missouri.
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El motivo de la ausencia
La decisión de Urías responde a una necesidad estratégica de cara a la temporada 2026 de las Grandes Ligas. Al ser un nuevo integrante de los Cardenales, el infielder buscará aprovechar al máximo el entrenamiento primaveral para adaptarse a su nuevo equipo y pelear por la titularidad, ya sea en la intermedia o en la "esquina caliente". Esta transición es clave para consolidarse en el esquema del conjunto de San Luis desde el primer día de la campaña.
Juventud y talento desde Atlanta
Ante esta sensible baja, la Selección Mexicana de Beisbol informó que el lugar de Urías será ocupado por el joven prospecto de los Bravos de Atlanta, Nacho Álvarez Jr.
A sus 22 años, el oriundo de Fontana, California, representa una inyección de juventud y versatilidad para el cuadro dirigido por Benjamín Gil. Álvarez Jr. ya cuenta con dos años de experiencia intermitente en el "Big Show". Su debut se produjo el 22 de julio de 2024, y para la temporada 2025, logró establecerse con mayor regularidad al disputar 58 encuentros, donde dejó un promedio de bateo de .234 con 15 carreras producidas.
Un perfil que ilusiona
A pesar de su corta edad, los números de Nacho Álvarez Jr. en las sucursales de los Bravos respaldan su llamado. En cuatro campañas en las ligas menores, ha demostrado ser un bateador consistente con un promedio de .281, sumando 19 cuadrangulares y una notable capacidad para estafar almohadillas, acumulando 50 bases robadas en 278 juegos.
Su capacidad para cubrir tanto la segunda como la tercera base le brinda a México una flexibilidad defensiva fundamental para encarar los retos del Clásico Mundial. Aunque se pierde la experiencia de Urías, la llegada de Álvarez Jr. asegura un guante confiable y un bate que sabe responder bajo presión.