El derecho venezolano Antonio Senzatela regresó a la lomita este viernes en el inicio de la Liga del Cactus, marcando un hito personal en su camino de retorno tras temporadas marcadas por las lesiones. Sin embargo, más allá del resultado, su actuación frente a los Cascabeles de Arizona ha encendido el debate sobre la evolución que tanto pregona la organización de los Rockies de Colorado para este 2026.
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Senzatela trabajó durante dos entradas completas en las que permitió una carrera y tres imparables. El momento más destacado, y quizás el más preocupante para la directiva de los Rockies, fue el cuadrangular solitario que concedió a Nolan Arenado. El veterano antesalista no perdonó un envío del venezolano, recordándole que en las Grandes Ligas el margen de error es inexistente, incluso en febrero.
A pesar de la carrera permitida, el enfoque del cuerpo técnico no estuvo centrado únicamente en el marcador. La lupa se posó sobre la selección de pitcheos del diestro, quien viene de un 2025 para el olvido. El año pasado, Senzatela registró uno de los rendimientos más bajos en su carrera, dejando serias dudas sobre su capacidad para mantenerse como una pieza fiable en la rotación de Denver.
¿Nueva filosofía en Colorado?
Lo que realmente captó la atención fue el cambio drástico en el repertorio. Durante toda la temporada 2025, Senzatela apenas utilizó su sinker en 20 ocasiones, un número alarmantemente bajo para un lanzador que busca sobrevivir a la altitud del Coors Field. En contraste, tan solo en su primera apertura de este entrenamiento primaveral, el venezolano ejecutó seis sinkers.
Este ajuste parece ser la prueba tangible de la nueva filosofía de pitcheo que los Rockies intentan implementar. Históricamente, el éxito en Colorado ha estado ligado a lanzadores capaces de generar contacto débil y pelotas por el suelo, una especialidad del sinker que Senzatela parecía haber abandonado.
Diversos factores, incluyendo su historial de salud y la inconsistencia de sus envíos secundarios, sugieren que recuperar el nivel de antaño no será tarea sencilla. En 2025, su efectividad se disparó y su capacidad para ponchar disminuyó, convirtiéndolo en un blanco fácil para las ofensivas rivales.