Los Padres de San Diego han dado un paso al frente al asegurar los servicios del lanzador derecho venezolano Germán Márquez. Con un contrato de un año y 1.75 millones de dólares, que incluye una opción mutua para la temporada 2027, la gerencia de A.J. Preller busca añadir profundidad a una rotación que necesita brazos con experiencia, a pesar de las dudas recientes.
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El desafío de superar un 2025 para el olvido
La temporada pasada fue un camino empinado para el oriundo de San Félix. En lo que representó su primer año completo tras someterse a la cirugía Tommy John, Márquez dejó números que distan mucho de su nivel de All-Star mostrado en 2021. Con los Rockies de Colorado, el diestro registró una marca de 3 victorias y 16 derrotas, con una efectividad de 6.70 y un WHIP de 1.71 a lo largo de 126.1 entradas.
Si bien su velocidad se mantuvo competitiva (apenas una milla por debajo de sus picos históricos), el principal problema radicó en sus pitcheos secundarios. La falta de control y la pérdida de efectividad en sus envíos de rotura lo convirtieron en un blanco fácil para los bateadores rivales en el siempre hostil Coors Field.
Un nuevo aire fuera de la altura de Colorado
Para cualquier lanzador, salir de la altitud de Denver es un alivio inmediato. El Petco Park de San Diego ofrece un entorno mucho más amigable para los lanzadores, lo que podría ser la clave para que Márquez recupere la confianza en su curva y su slider. A sus 30 años, el venezolano todavía tiene el potencial físico para ser un abridor de calidad en las Grandes Ligas si logra ajustar la localización de sus envíos.
La batalla por un puesto en la rotación de los Padres
El camino para Germán Márquez no será sencillo. El veterano llega a los entrenamientos primaverales con la misión de ganarse un lugar en el cuerpo de abridores, compitiendo directamente con figuras jóvenes como Randy Vásquez y JP Sears.
Sin embargo, las circunstancias podrían favorecerle. Si Griffin Canning requiere tiempo en la lista de lesionados al inicio del calendario, Márquez se perfila como la opción lógica para ocupar esa vacante. Su contrato de bajo riesgo y alta recompensa es una jugada maestra de los Padres: si recupera su forma, habrán obtenido a un abridor probado por una fracción de su valor de mercado; si no, el impacto financiero es mínimo.