Cuando hablan de los Yankees se habla probablemente del mejor lineup de las Grandes Ligas, con el mayor poderío ofensivo pero que en los últimos días ha sido silenciado o sostenido de alguna manera por los lanzadores contrarios.
Cuando van en contra de los Reales de Kansas City, se espera que el equipo aplaste al rival de manera contundente, pero este no fue el caso. Brady Singer se plantó en la lomita y lanzó siete innings de solidez, recetando DIEZ ponches y permitiendo un solo imparable.
Esta es la segunda actuación seguida de calidad para el derecho de los Royals, pues lanzó seis innings sin hits ni carrera ante los Rays de Tampa Bay que fue roto de manera polémica con un toque de bola de Roman Quinn.