La estrella de los Los Ángeles Lakers, Luka Doncic, atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida personal tras confirmarse su separación de Anamaria Goltes, su pareja desde 2016 y madre de sus dos hijas.
La noticia, que ha sacudido el entorno de la NBA, trasciende lo sentimental para entrar en el terreno legal. Según los informes más recientes, Goltes habría presentado formalmente en California una petición para solicitar la manutención de sus hijas y el pago de los honorarios de sus abogados, marcando el inicio de una disputa que promete máxima exposición pública.
Crónica de un desenlace inesperado
La relación entre Doncic y Goltes parecía ser una de las más sólidas del deporte profesional. Tras conocerse siendo apenas unos niños, formalizaron su noviazgo hace una década. En julio de 2023, el esloveno le propuso matrimonio en un idílico escenario, y apenas unos meses después, en noviembre de ese año, dieron la bienvenida a Gabriela, su primera hija.
Sin embargo, el cambio de aires parece haber pasado factura. Tras el sonado traspaso de Doncic de los Mavericks a los Lakers, la pareja recibió a su segunda hija, Olivia, nacida en diciembre de 2025 en Eslovenia. Pero la estabilidad familiar se desmoronó poco después del regreso a los Estados Unidos.
En una declaración que refleja la complejidad de la situación, se han compartido palabras atribuidas al jugador que arrojan luz sobre el motivo del quiebre:
"Amo a mis hijas más que a nada y he hecho todo lo posible para que estén conmigo en Estados Unidos durante la temporada, pero no ha sido posible, así que recientemente tomé la difícil decisión de terminar mi compromiso".
El conflicto central parece residir en la custodia de las pequeñas. Mientras Doncic busca integrarlas a su vida profesional en Los Ángeles, la presentación de la demanda en California por parte de Goltes sugiere una falta de acuerdo en los términos de residencia y manutención.
Impacto en la carrera de Doncic
A sus 27 años, Doncic se encuentra en la plenitud de su carrera deportiva, liderando a unos Lakers que tienen puestas todas sus esperanzas en su talento. No obstante, el inicio de esta disputa legal por la custodia de Gabriela y Olivia añade una presión extra fuera de las canchas que el cuerpo técnico angelino sigue de cerca.
Para muchos, es el fin de la historia de una pareja que creció a la par del éxito mundial del jugador. Para el sistema judicial de California, es apenas el comienzo de un caso que mantendrá la atención de la prensa rosa y deportiva durante los próximos meses.
