La Asamblea Legislativa dejará fuera de su proyecto de ley sobre el juego la polémica propuesta de desvinculación (decoupling). Esta medida pretendía separar las licencias de carreras de caballos de la explotación de máquinas tragaperras.
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Victoria para los criadores y propietarios de pura sangre
A falta de un movimiento sorpresa antes del cierre de sesión este viernes, The Stronach Group no logrará su objetivo para Gulfstream Park. La normativa actual, vigente desde 2004, obliga al hipódromo a celebrar al menos 40 días de carreras en vivo al año para mantener sus salas de juego.
Los puntos clave del conflicto legal:
- Votación en la Cámara: El proyecto independiente que permitía suspender carreras en 2030 no avanzó en el Senado.
- Thoroughbred Racing Initiative: Damon Thayer lideró la presión para mantener el vínculo legal que protege al hipódromo.
- Postura de la FTBOA: Lonny Powell, director de la Asociación de Criadores y Propietarios, apuesta por modernizar los ingresos (apuestas ADW e incentivos) sin sacrificar la actividad en la pista.
Incertidumbre para la temporada 2027
Aunque los opositores a la desvinculación celebran este triunfo, el panorama podría cambiar. La próxima primavera, Florida estrenará gobernador y nuevos legisladores. Esto abre la posibilidad de una nueva batalla política que defina el futuro del turf en el sur del estado y en Tampa Bay Downs.
Por ahora, el óvalo de Hallandale Beach mantendrá su calendario habitual, lo que garantiza la estabilidad para los profesionales que hacen vida en el circuito de Florida.