Boston Celtics ha movido ficha para recuperar su identidad de campeones. En un movimiento que prioriza fortalecer la pintura de su plantilla y que puede catalputar a Boston para ir por el campeonato. El equipo verde recibió a Nikola Vucevic y envió a Anfernee Simons rumbo a la pintura.
El fin del problema interior de Boston
Boston ha operado con precisión quirúrgica. Al desprenderse de Simons, el equipo libera un "overbooking" en el perímetro para atacar su mayor debilidad: el juego interior. Hasta ahora, la rotación de pívots generaba dudas:
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Neemias Queta: Aporta energía, pero su nula amenaza exterior limitaba el espacio ofensivo.
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Luka Garza: Sus limitaciones defensivas lo convertían en un objetivo vulnerable para los ataques rivales en escenarios de Playoffs.
Con la llegada de Vucevic, Boston adquiere un pívot veterano que, si bien no es un ancla defensiva élite, supone una mejora sustancial respecto a Garza en ambos lados de la duela.
Recuperando la fórmula del éxito
El éxito de los Celtics en 2024 se basó en el 5-out (cinco jugadores abiertos). Nikola Vucevic encaja perfectamente en el molde que dejaron Al Horford y Kristaps Porzingis:
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Amenaza desde el triple: Obliga al pívot rival a salir de la pintura.
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Capacidad de pase: Facilita la circulación de balón, una especialidad que Horford dominó para potenciar el sistema.
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Espaciado: Con cinco tiradores en cancha, las estrellas Jayson Tatum (que se está recuperando de una lesión) y Jaylen Brown tendrán carriles libres para el uno contra uno
