Lo que Cooper Flagg está haciendo en este inicio de 2026 no tiene precedentes cercanos. El número uno del Draft de los Dallas Mavericks ha encadenado una serie de actuaciones que lo sitúan, estadísticamente, por encima de cualquier debutante que hayamos visto en este siglo.
La tormenta comenzó el pasado 29 de enero, cuando Flagg dejó al mundo boquiabierto al anotar 49 puntos contra los Charlotte Hornets. Con esta cifra, no solo estableció un nuevo récord personal, sino que superó la marca histórica de anotación para un adolescente en un solo partido, la cual pertenecía a Cliff Robinson desde 1980. Fue una exhibición de eficiencia y madurez que apenas era el preludio de lo que vendría.
Lejos de acusar el cansancio, solo dos días después, el 31 de enero, el alero castigó a los Houston Rockets con 34 puntos, convirtiéndose en el primer adolescente en la historia de la liga en registrar dos partidos consecutivos de más de 30 unidades.
Un febrero de leyenda
Al entrar en el mes de febrero, la resistencia de las defensas veteranas poco pudo hacer ante el despliegue físico del novato. El 3 de febrero, en un duelo de alto voltaje contra los Boston Celtics, Flagg volvió a cargar con la ofensiva de los Mavericks para sumar 36 puntos, demostrando que no teme a los grandes escenarios ni a los actuales contendientes al título.
Finalmente, para cerrar este ciclo de ensueño, el 5 de febrero se enfrentó a los San Antonio Spurs, donde volvió a superar la barrera de la excelencia con 32 puntos. Con esta actuación, Flagg sella una secuencia de cuatro partidos consecutivos anotando al menos 32 puntos, una racha de consistencia anotadora que muy pocos jugadores (sin importar su veteranía) logran alcanzar en sus carreras.
Este despliegue ofensivo llega en un momento crítico para Dallas, que ha tenido que navegar entre las lesiones de sus figuras principales. Ante la ausencia de referentes veteranos, Flagg ha asumido el rol de líder absoluto, promediando casi 38 puntos por encuentro en esta última semana.
Cooper Flagg no solo está ganando la carrera por el Rookie del Año, sino que está enviando un mensaje claro a toda la NBA: el futuro ya está aquí. Si mantiene este ritmo, no solo romperá récords de novatos, sino que podría convertirse en el jugador más joven de la historia en liderar la liga en anotación.
