Tras el terremoto que supuso la adquisición de Luka Dončić el pasado año, Los Ángeles Lakers han definido finalmente su hoja de ruta. La gerencia del equipo, encabezada por Rob Pelinka, ha decidido que el futuro de la franquicia no pasa por buscar una tercera superestrella, sino por replicar el modelo que llevó al esloveno a las Finales con Dallas: una estructura de equipo diseñada exclusivamente para potenciar su estilo de juego.
Fuentes cercanas a la organización confirman que los Lakers confían plenamente en que una pareja exterior formada por Dončić y Austin Reaves puede ser el motor de un equipo contendiente, siempre y cuando se rodee de las piezas defensivas adecuadas.
El modelo Mavericks: Defensa y verticalidad
La estrategia, denominada internamente como "Dallas 2.0", busca rodear a Luka de un ecosistema muy específico que prioriza tres pilares fundamentales que el equipo sintió que le faltaron tras la salida de Anthony Davis:
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Protección del aro y juego por encima del aro: Los Lakers buscan un pívot con el perfil de Dereck Lively II o Daniel Gafford. Aunque actualmente cuentan con Deandre Ayton, la gerencia está explorando opciones para adquirir un interior con mayor capacidad de intimidación y finalización en el pick-and-roll.
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Especialistas 3-and-D: El objetivo es poblar el roster con aleros versátiles capaces de defender múltiples posiciones y anotar triples abiertos, similares al impacto que tuvieron P.J. Washington o Dorian Finney-Smith en la etapa de Dončić en Texas.
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El factor Austin Reaves: En este esquema, Reaves asume el rol de "Kyrie Irving de bajo costo". Aunque con menos explosividad que el veterano base, los Lakers creen que su inteligencia en cancha y capacidad de creación secundaria son el complemento ideal para aliviar la carga ofensiva de Luka.
Un desafío defensivo
No todos son elogios para el plan. Analistas de la liga señalan que un backcourt compuesto por Dončić y Reaves presenta retos defensivos significativos debido a la falta de velocidad lateral en el perímetro. Sin embargo, la apuesta de los Lakers es clara: compensar esas carencias con un frontcourt extremadamente atlético y físico.
"Se trata de reinventar al equipo. No quieren estrellas por nombre, quieren piezas que encajen. Quieren construir el Dallas que funcionó, pero bajo las luces de Hollywood", reportó Chris Mannix de Sports Illustrated.
El panorama financiero
Con una flexibilidad proyectada de entre $40 y $55 millones de dólares para la próxima agencia libre, los Lakers están en una posición envidiable para ejecutar este plan. La meta es clara: no desperdiciar los años de plenitud de Dončić intentando forzar un "Big Three", sino construir un bloque sólido que permita al esloveno hacer lo que mejor sabe hacer: dominar el juego.
Este movimiento marca un cambio cultural en los Lakers, una franquicia históricamente obsesionada con acumular nombres de marquesina. Al intentar emular el éxito de los Mavericks de 2024, Los Ángeles admite que la fórmula para ganar con Luka no es rodearlo de más figuras que necesiten el balón, sino de obreros de lujo que entiendan su rol.