El Roig Arena ha sido testigo de una de esas gestas que se contarán durante décadas en las calles de Vitoria. El Kosner Baskonia, contra todo pronóstico y tras 17 años de sequía copera, se ha proclamado campeón de la Copa del Rey 2026 tras derrotar al Real Madrid (89-100). Y en el centro del huracán, con la calma de quien juega en el patio de su casa, emergió la figura de Trent Forrest, nombrado MVP del torneo tras una exhibición de baloncesto total.
Una final para el recuerdo
El partido por el título fue una montaña rusa emocional. El Real Madrid arrancó con la voracidad de un campeón, endosando un 13-2 de salida que parecía sentenciar el choque antes de tiempo. Sin embargo, Trent Forrest decidió que no había viajado a Valencia para ser un figurante.
El base de Alabama tomó las riendas del ritmo, desquició a la defensa blanca con sus penetraciones y, en el momento más icónico del torneo, firmó un póster monumental sobre Edy Tavares que cambió la inercia del encuentro. Forrest no solo anotaba; hacía jugar a un Baskonia que encontró en Luwawu-Cabarrot a su mejor escudero, pero que tuvo en el 11 a su cerebro y corazón.
El camino del MVP
La designación de Forrest como el Jugador Más Valioso no fue casualidad, sino el premio a una regularidad asfixiante durante los tres días de competición:
- Cuartos de final: Fue el verdugo de La Laguna Tenerife con 21 puntos, rompiendo el partido en los minutos finales.
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Semifinales: Ante el Barça, rozó el triple-doble con 10 puntos, 6 rebotes y 8 asistencias, liderando una remontada épica tras ir perdiendo por 9 puntos al inicio del último cuarto.
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La Final: Cerró el marcador con una canasta final que puso el 89-100 definitivo, sellando una actuación donde su control del tempo y su defensa sobre Campazzo fueron quirúrgicos.
El impacto de un líder silencioso
Forrest, que ya había avisado de su potencial al inicio de la temporada igualando récords históricos de tiros libres en la Liga Endesa, ha madurado bajo las órdenes de Paolo Galbiati. En esta Copa, ha promediado una valoración superior a los 20 créditos, demostrando que su físico de élite NBA y su inteligencia europea son una combinación letal.